Orden de arresto internacional para Netanyahu y su exministro de Defensa

EFE

Las dos principales guerras que libra Israel son las que ocurren en la Franja de Gaza contra Hamás y en su frontera con Líbano contra Hezbolá; en ambos conflictos los enfoques de los analistas y de los gobernantes varían entre el derecho del país de Benjamín Netanyahu a defenderse de ataques terroristas y el uso desmedido de la fuerza ejercida que ha escalado a un punto extremo.

En tal sentido, la Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido una orden de captura internacional para el Primer Ministro israelí y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes de guerra y atentados contra la humanidad, marcando un hito histórico porque es la primera vez que se castiga a una democracia occidental moderna.

Cabe destacar que la orden de arresto de la CPI llega en un momento en que en el Líbano –según las cifras ofrecidas por el Ministerio de Salud libanés hasta el cierre de esta edición– suman más de tres mil 640 personas muertas y 15 mil 350 heridos; y en Gaza se han registrado más de 44 mil palestinos fallecidos sin distinguirse entre civiles y combatientes –según la información del Ministerio de Salud de Hamás–.

Además, es importante resaltar que el conflicto entre Israel y Hezbolá finalmente estalló en septiembre pasado –después de casi un año de conflicto de menor intensidad–; pero el cobro de vidas está incrementándose vertiginosamente, gracias a los ataques aéreos de uno y otro bando, siendo los israelíes los más contundentes.

Al respecto, el Ministerio de Salud del Líbano señaló que, hace unos días, los ataques aéreos del ejército israelí dejaron como saldo la muerte del director de un hospital al noreste del Líbano y de otras seis personas, además, de cinco paramédicos al sur del país; también, la ONU indicó que cuatro soldados italianos de mantenimiento de la paz resultaron levemente heridos por la detonación de un cohete –presuntamente disparado por Hezbolá.

“GLORIFICABA E INCITABA A LOS ATAQUES CONTRA ISRAEL”

Los resultados de Israel contra Hezbolá se han basado en objetivos selectos; en tal sentido, el último asesinado sucedió a inicios de la semana pasada, cuando, en un inusual ataque al centro del Beirut, el ejército israelí asesinó al portavoz principal del grupo militante Mohammed Afif al-Naboulsi.

Al respecto, el occiso fue alcanzado por un ataque sorpresa, mientras se encontraba en la oficina del partido socialista árabe Baath en Beirut; hecho que confirmó Hezbollah en un comunicado y que Israel corroboró en un informe donde indicó que al-Naboulsi “ejercía una influencia significativa sobre las operaciones militares de Hezbolá” y “glorificaba e incitaba a los ataques contra Israel”.

Luego del anuncio de la muerte del portavoz principal de Hezbolá, los ataques israelíes han continuado intensificándose; por ello, se registró otro atentando que alcanzó una tienda de informática –también en el centro de Beirut–, donde murieron dos personas y 22 resultaron heridas.

En tal sentido, un grupo de funcionarios libaneses indicaron que los ataques fueron perpetrados cuando estudiaban una propuesta de alto al fuego encabezada por Estados Unidos; pero, ante las muertes, Faisal Al Sayegh, miembro del Parlamento libanés, declaró: “Esto confirma los crímenes del enemigo israelí, que quiere negociar bajo fuego y se está expandiendo y atacando zonas cada vez más seguras”.

Cabe destacar que diversos ataques del ejército israelí están siendo cometidos sin anunciar para poder realizar la evacuación de los civiles y ello ha impulsado la reubicación de más de 1.2 millones de libaneses; en lo correspondiente a la situación en Tel Aviv, Hezbolá dispara decenas de proyectiles contra Israel diariamente; lo que ha provocado la muerte de 76 personas –incluidos 31 soldados– y ha obligado a huir a 60 mil civiles.

“ABSURDAS Y FALSAS”

La orden de detención de la CPI no solo ha sido dictada contra Netanyahu y Gallant, esta también incluye al dirigente de Hamás, Mohamed Deif –que Israel asegura haber asesinado– y aunque más de 120 países son miembros del tribunal, entre ellos muchas naciones europeas, no todos colaboran cuando se trata de aliados poderosos.

Al respecto, la administración de Biden denunció rápidamente la decisión de la Corte a través de un comunicado, firmado por un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional del presidente, donde se lee: “Estados Unidos rechaza fundamentalmente la decisión del tribunal de dictar órdenes de detención contra altos cargos israelíes”.

Asimismo, en el documento también se expresa: “Seguimos profundamente preocupados por la precipitación del fiscal a la hora de solicitar órdenes de arresto y por los preocupantes errores procesales que han llevado a esta decisión”.

Además, la Primera Ministra de Italia, Giorgia Meloni, expresó que planea discutir las órdenes de arresto con los ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de los Siete que recibirá en estos días; en tal sentido, resaltó: “No puede haber equivalencia entre las responsabilidades del Estado de Israel y la organización terrorista Hamás”.

A pesar de que el experto en Derecho Internacional –que ha intervenido ante el tribunal–, Philippe Sands, consideró que “las órdenes de detención son vinculantes para todas las partes de la CPI”; la realidad es que, en muchos casos, ello no ha ocurrido como lo demuestran lo sucedido con Sudáfrica y Mongolia con respecto a la orden dictada por el organismo internacional contra el presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien visitó ambos países sin problemas.

Cabe destacar que naciones poderosas como China, India, Rusia, Israel y Estados Unidos no son miembros de la CPI y que, al recibir la noticia de su orden de arresto internacional, el Primer Ministro israelí calificó las acusaciones base como “absurdas y falsas”.

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