Irán tiene menos de 30 días para evitar sufrir nuevamente la sanciones económicas de la ONU

TEHRAN (IRAN(Islamic Republic Of)), 03/09/2025.- Iranians walk past a huge anti-Israeli billboard displaying a picture of Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu and sentences reading in Hebrew, 'Netanyahu is gambling on the lives of your children,' and in Persian, 'Mad criminal,' at the Palestine Square in Tehran, Iran, 03 September 2025. (Teherán)
EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

El 28 de agosto, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, su homóloga Annalena Baerbock y su símil, el británico David Lammy –de nomenclatura oficial: Secretario de Estado para Asuntos Exteriores y de la Mancomunidad británica– decidieron poner en marcha el proceso conocido con el nombre de “snapback” que reimpondría las sanciones económicas a Irán.

Cabe destacar que, en junio, el gobierno del presidente iraní, Masud Pezechkian y del ayatolá Alí Jamenei fue duramente atacado por Estados Unidos e Israel y el conflicto que tuvo con ambos concluyó con el bombardeo de sus instalaciones nucleares Fordo, Natanz e Isfahán a través del operativo militar estadounidense denominado “Operación Martillo de Medianoche” –en una guerra que concluyó en doce días.

Al respecto, los representantes europeos apelaron a la cláusula especial sin derecho a veto que les permite volver a imponer las duras sanciones económicas de la ONU sobre el gobierno iraní; asimismo, a fines de julio las referidas autoridades se reunieron con el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi; en un velada calificada por Gharibabadi como “una reunión seria, franca y detallada que se centró en la cuestión nuclear y el estado de las sanciones”.

Cabe destacar que el Reino Unido, Francia y Alemania aún son parte del acuerdo alcanzado con Irán en 2015 para frenar su programa nuclear –el mismo que, durante su primer mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consideró que no era lo suficientemente severo y retiró a su país del pacto.

“LA DOCTRINA”

La medida iniciada –según diversos expertos– será uno de los grandes focos de atención durante la próxima Asamblea General de la ONU que se reunirá a fines de este mes en Nueva York porque –de aplicarse– congelará nuevamente los activos iraníes en el exterior, detendrá los acuerdos de armas con Teherán y penalizará cualquier desarrollo del programa de misiles balísticos de Irán –entre otras medidas.

Cabe destacar que la negativa del país iraní a cooperar con los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) desencadenó la crisis y que el “snapback” contempla un plazo de 30 días para el retorno de las sanciones –un período en que la diplomacia de Teheán deberá intensificar sus acciones en busca de un consenso.

Asimismo, el 17 de agosto, 27 organizaciones reformistas con sede en Irán lanzaron un comunicado pidiendo al Gobierno que “detenga la actividad de enriquecimiento de uranio a cambio de una reducción de las sanciones de la ONU” y agregando una serie de medidas que perfilan un programa político de transformación del país.

Además, el lema de esta propuesta fue “La doctrina del desarrollo y la prosperidad de Irán” que engloba el objetivo de los firmantes, quienes desean centrar la doctrina política del país en el desarrollo económico y exigen la disolución de las instituciones de gobierno paralelas; es decir, excluir del poder ejecutivo al ayatolá y a los Guardianes de la Revolución –entre las que se encuentran la Oficina del Guía y las Fundaciones Religiosas.

“MEDIDA ILEGAL E INJUSTIFICADA”

A pesar de las declaraciones triunfales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto al poderío del destrozo nuclear que habría retrasado el avance iraní en dos años, un informe del Organismo de Inteligencia de Defensa estadounidense indicó que no era así y que este programa “solo habría tenido un atraso de unos meses” –afirmación que le valió ser destituido al director del Organismo, el general Jeffrey Kruse.

Respecto a la decisión de aplicar la cláusula que posibilita el “snapback”, el ministro de Asuntos Exteriores francés publicó en su cuenta de X: “Esta medida no supone el fin de la diplomacia: estamos decididos a aprovechar al máximo el plazo de 30 días que se abre para entablar un diálogo con Irán”.

En respuesta, Araghchi condenó la medida e indicó: “La República Islámica de Irán responderá adecuadamente a esta medida ilegal e injustificada”; asimismo, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní publicó un comunicado detallando que la acción de los países europeos “socavará gravemente su cooperación continua con el organismo de vigilancia nuclear de la ONU”.

Cabe destacar que el presidente iraní, Masud Pezechkian asistió a la Cumbre en Tianjiin donde se reunió con el anfitrión, Xi Jinping; el primer ministro indio, Narendra Modi; el mandatario ruso, Vladimir Putin, y su homólogo de Corea del Norte, Kim Jong un; a quien podría emular retirándose del Tratado de No Proliferación Nuclear, amenaza que ha efectuado y pacto del que el país asiático se separó en 2003 –aunque su retiro nunca fue aceptado formalmente.