La autoestima es la reputación que tenemos de nosotros mismos.
Nathaniel Branden
No existe enemigo pequeño, ni en la mente de los que dejan de lado al menos imaginar, pensar o persuadir al consciente, ante la estruendosa realidad que vivimos momento a momento, en ese día a día de sobresaltos y más noticias que nos mantiene al margen de las definiciones importantes.
La vida pública de las personas es diferente en cada país, en el desarrollo de los pueblos la educación es lo fundamental, no hay ni una sola duda para quienes alimentan en serio la esperanza de sus pueblos, invertir en el presente, para transformar el futuro de sus habitantes, familias enteras que dependen de quien sale adelante, estudiando.
Es menester la preparación en un aula de clases, la universidad es universalidad, es inclusión, es soporte de lo que hacemos con seguridad y en libertad cada ser humano, los conocimientos son nuestros mejores aliados, pero además debemos leer, preguntar, cuestionar y hasta inferir que no es verdad lo que está ante nuestros ojos.
Reflexivos siempre, nunca en esa negatividad de imponernos derrotas antes de atravesar el rio revuelto o la tormenta invernal en la nieve.
Por ello ahora, el sistema educativo en nuestro país se ha venido planteando el desarrollo y aprobación de nuevas carreras en la tecnología que avanza a pasos gigantescos y no podemos ni debemos imaginar una tregua para lograr metas profesionales.
Los jóvenes están convocados en la preparatoria general, con las herramientas de la Nueva Escuela Mexicana, basada en el humanismo, retomando los valores que se perdieron en el limbo de las ociosidades dizque neoliberales.
La construcción de espacios para educar, las secundarias en los turnos vespertinos vacías ahora son espacios para el conocimiento tecnológico, invertir en quien decide estudiar no es dinero al vacío, es preparar la mano de obra y la inteligencia probada de los estudiantes, para sus habilidades y objetivos a mediano plazo.
Sin nombres y apellidos porque los conocemos, y en términos generales hay triunfadores en el anonimato, quienes edifican los planes y programas, que también reclaman las escuelas particulares, hoy en esa incertidumbre de no saber hacia dónde dirigirse a puerto seguro.
Vamos bien en un México de contrastes, de sinsabores muchas veces, de desapariciones forzadas con números que asustan, en la historia y su devenir se había dejado de considerar a la educación media superior, como alternativa para la atención primordial de los equilibrios sociales, sumando becas e historias de éxito.
El orgullo de sentir que las inquietudes se transforman en ilusiones, ahí donde los jóvenes de México deben considerar aterrizar en claridad la seguridad de sus destinos, porque construir edificios y dar educación hoy, hará menos riesgoso el transitar ante los retos del mañana.
Una combinación perfecta entre el conocimiento docente, la destreza en las tecnologías, para apagar las depresiones, los desencantos, para pasar a la no deserción, por las capacidades que generan contenidos e historias.
ENTRE LÍNEAS
Nos informan los medios de comunicación de las coincidencias entre la visita de los Estados Unidos y la entrega voluntaria de uno de los más buscados; seguimos pensando que en ningún tema nada sucede por casualidad.










