Deseos para un nuevo año pandémico

“Y hay una magia inherente a cada comienzo que nos protege y nos ayuda a vivir.” (Hermann Hesse) La escuela (hasta la universidad) fluctúa, ¡se ha metido en un rumbo dudoso! Dos años de altibajos, fuera de la escuela, en la escuela y nadie puede decir con certeza cómo seguirán las cosas.

Cuántas veces he exigido, como muchos otros educadores y psicólogos: ¡No se olviden de los niños! ¡Las familias necesitan ayuda! Porque todos saben que no podemos permitirnos más huecos educativos importantes, se iniciará un nuevo comienzo dentro de dos años.

En algunos lugares se les pide literalmente a los niños y jóvenes que “vuelvan” a la escuela. A los maestros se les ofrece una nueva vacuna, todos deben sentirse seguros, ¡incluso si todavía no funciona para los niños! ¡El espectro de vacunas para niños en todo el mundo incluye edades de 5 a 18 años! ¿Parece esto una responsabilidad para los niños? Al contrario, ¡son, como siempre, la última rueda del coche! Con un poco decidida enseñanza obligatoria, que muchos padres socavan comprensiblemente debido a la amenaza de infección, se intenta volver a cierta normalidad de una manera barato.

Pero la normalidad como antes ya no está, ¡ya no puede existir! La magia de un nuevo comienzo, como lo describe Hermann Hesse en su poema, es que debemos pasar a un nuevo nivel superior. Sólo entonces es un nuevo comienzo. ¡No necesitamos una discusión sobre los déficits de materias ahora! Lógicamente los hay ahora.

En lugar de hablar de déficits y cualificaciones perdidas, ahora tenemos que buscar una manera en la que nuestros hijos puedan realmente encontrar el camino de regreso a la escuela, a aprender por curiosidad y con entusiasmo. ¡Tenemos que tomarnos en serio sus miedos e inseguridades! Tenemos que lidiar con las áreas humanas, con las necesidades emocionales que no podemos medir con calificaciones, ¡simplemente tenemos que escuchar a nuestros hijos! Tenemos que enfrentar sus interrogantes y sus inseguridades, en la familia y en la escuela.

Es importante ser humano, un nivel que va mucho más allá de cuestionar el tema y dar calificaciones. Este nivel puede estar lleno de magia, para hablar con Hermann Hesse, verdaderamente una magia que nos protege y nos ayuda a vivir de nuevo.

No pertenezco al grupo de personas, y especialmente a los políticos, que en los últimos días han quitado importancia a el nuevo coronavirus que amenaza la vida como meros síntomas de catarro. ¡Pero esta pandemia no debe arrastrarnos a un trauma mundial! La vida sigue, se respira, es maravillosa y, sobre todo, ¡tenemos que transmitírselo a nuestros hijos!

Hasta la próxima y “¿Quién debe planificar el futuro de nuestros hijos?”

 

Wünsche für ein neues Pandemie(schul)jahr

„Und jedem Anfang wohnt ein Zauber inne, der uns beschützt und der uns hilft zu leben.“ (Hermann Hesse) Die Schule (bis hin zur Universität) schwankt, sie ist in einen Schlingerkurs geraten! Zwei Jahre ein Auf und Ab, raus aus der Schule, rein in die Schule und niemand kann mit Sicherheit sagen, wie es weitergeht. Wie oft habe ich, wie viele andere Pädagogen und Psychologen auch, gefordert: Vergesst die Kinder nicht! Die Familien brauchen Hilfe! Da jeder weiß, dass wir uns keine weiteren großen Bildungslücken erlauben dürfen, wird also wieder einmal innerhalb von zwei Jahren ein Neuanfang gestartet. So mancherorts bittet man buchstäblich die Kinder und Jugendlichen zur Schule „zurückzukommen“. Den Lehrern wird eine neue Impfung angeboten, alle sollen sich sicher fühlen, auch wenn das bei den Kindern nach wie vor nicht funktioniert! Die Spannbreite der Impfungen für die Kinder weltweit umfasst das Alter von 5 – 18 Jahren! Sieht so Verantwortung für die Kinder aus? Ganz im Gegenteil, sie sind wie immer das letzte Rad am Wagen! Mit einer halbherzigen Schulpflicht, die viele Eltern verständlicherweise wegen der drohenden Ansteckungsgefahren untergraben, wird versucht, in billiger Form zu einer gewissen Normalität zurückzukehren. Doch eine Normalität wie früher gibt es nicht mehr, kann es nicht mehr geben! Der Zauber eines Neuanfangs, wie ihn Hermann Hesse in seinem Gedicht beschreibt, besteht darin, dass wir uns auf eine neue, höhere Stufe begeben sollten. Nur dann ist es ein Neuanfang. Wir brauchen jetzt keine Diskussion über Stoffdefizite! Logischerweise gibt es diese jetzt. Statt über Defizite und versäumte Qualifikationen zu diskutieren, müssen wir jetzt einen Weg suchen, auf dem unsere Kinder wieder wirklich zur Schule, zum Lernen aus Neugier und mit Begeisterung zurückfinden können. Wir müssen ihre Ängste und Verunsicherungen ernst nehmen! Wir müssen uns mit den menschlichen Bereichen auseinandersetzen, mit den seelischen Nöten, die wir nicht mit Noten messen können, wir müssen ganz einfach in unsere Kinder hineinhören! Wir müssen uns ihren Fragen und ihren Verunsicherungen stellen, in der Familie und in der Schule. Es gilt Mensch zu sein, eine Ebene, die weit über Stoffabfragen und Notengebung steht. Diese Ebene kann voll Zauber sein, um mit Hermann Hesse zu sprechen, wahrhaftig ein Zauber, der uns beschützt und der uns hilft wieder zu leben. Ich gehöre nicht zu der Gruppe von Menschen und vor allem von Politikern, die in den letzten Tagen das neue lebensbedrohliche Coronavirus als lediglich Katarrh-Symptome bagatellisiert hat. Aber diese Pandemie darf uns nicht in ein weltweites Trauma zerren! Das Leben geht weiter, es atmet, es ist wunderbar und das vor allem müssen wir unseren Kindern vermitteln!

Bis zum nächsten Mal und „Wer sollte die Zukunft unserer Kinder planen?“

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