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Una historia de componendas políticas: Así se hizo dueño Roberto Hernández de la Isla Pájaros

Hace unos días, el presidente López Obrador se refirió a la Isla Pájaros como propiedad del exbanquero Roberto Hernández, quien así operó para hacerse de la propiedad

La Isla Pájaros es un paraíso terrenal ubicada en el Caribe mexicano, con impresionantes playas de arena casi blanca frente al mar multicolor. El blog catherwoodtravels.com, dice que la propiedad se extiende “por veinte millas entre la bahía de la Ascensión y la bahía del Espíritu Santo, al sur del estado de Quintana Roo en la península de Yucatán…. Se ubica justo en el centro de una de las áreas protegidas más grandes y hermosas del mundo, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an”.

Lo que no dicen, es que la paradisiaca isla tiene dueño: Roberto Hernández Ramírez, empresario y exdirector general del Banco Nacional de México (Banamex) de 1997 a 2000 y actual presidente honorario del Consejo de Administración de Grupo Financiero Citibanamex.

A pesar que casi no se menciona en los medios de comunicación, la Isla Pájaros cobró relevancia al conocerse que era frecuentada por dos invitados distinguidos del dueño, como son los entonces presidentes Ernesto Zedillo Ponce de León y Vicente Fox Quesada.

Sin embargo, no obstante que en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se establece que las islas son propiedad de la nación, y no pueden ser vendidas a particulares, la realidad es distinta, y este es el caso…

EL DUEÑO, PRESIONADO PARA VENDER

Entre los lugareños, es vox populi la historia de la Isla Pájaros. El dueño original, hace más de tres generaciones, era una persona llamada Claudio Canto, quien la heredó a uno de sus nietos, Juan Canto.

Sin embargo, Juan, al sentirse presionado por la Federación –le argumentaron que no podía ser propietario de una isla, pues es un bien de la nación–, tuvo que acceder a venderla… a Roberto Hernández Ramírez.

La presión sobre Juan Canto empezó cuando Pedro Joaquín Coldwell, entonces gobernador de Quintana Roo –del 5 de abril de 1981 al 4 de abril de 1987– visitó la zona de islas en Punta Allen, y aseguró que la zona sería expropiada por el gobierno federal para formar una reserva territorial.

Años atrás, los estragos del huracán Janet prácticamente partieron en dos a la Isla Pájaros, cuya parte más continental fue comprada por el banquero Roberto Hernández, quien tenía tiempo insistiendo en adquirirla para convertirla en su paraíso privado.

Los lugareños afirman que la familia Canto tenía los documentos que avalaban la propiedad, asentada como Punta Pájaros, registrados en la Reforma Agraria en Chetumal.

Tras el amago del gobernador Pedro Joaquín Coldwell, narran, el dueño de la isla fue convencido para “poner en orden” los papeles, y fue enviado a la Secretaría de la Reforma Agraria para obtener el título de propiedad.

Así lo hizo Juan Canto. Y por temor a quedarse sin su propiedad, vía una expropiación, accedió a vendérsela a Roberto Hernández. Quien lo “convenció”, fue Alejandro Patrón Laviada, conocido como La Vaca, socio del banquero en negocios turísticos y yerno del entonces gobernador de Yucatán, Víctor El Balo Cervera Pacheco. 

El decreto presidencial que convierte en propiedad federal a las islas en 200 millas náuticas, es letra muerta…

David Casco Sosa estudió la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, en la generación 1988-1991.

En la misma escuela fungió como profesor en las materias de Sociedad y Comunicación y Propaganda y Opinión Pública.

Reportero desde 1990, ha pasado por las redacciones de revistas y periódicos como Quehacer Político, México HOY, Tabasco HOY, Campeche HOY, Milenio, Novedades, El Gráfico, Impacto, IQ Magazine, Diario BASTA, etcétera, donde se ha desempeñado como reportero, jefe de redacción, editor, subdirector y director. Actualmente es director editorial del semanario digital Ángel Metropolitano, desde su fundación.

En 2008, ganó el Premio Nacional de Periodismo, en el género de Entrevista, y en 2019 en el género de Nota más oportuna, ambos entregados por el Club de Periodistas de México.

Ha sido consultor de proyectos editoriales para la formación de varios diarios en provincia, pero siempre ha regresado a la Ciudad de México, donde incursionó también en la edición y cuidado editorial de libros sobre el tema de la delincuencia organizada.

También ha impartido conferencias sobre el tema de periodismo en diversas universidades, y colabora como dictaminador literario para dos editoriales.

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