Traición a la tierra

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Fuente: Pixabay

¿De qué ha servido documentar tantos casos de corrupción, si a leguas se sabe que casi nada o muy poco es lo que se ha recuperado, vía el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado?

Evidentemente el presidente Andrés Manuel López Obrador valora más los pocos activos de confianza que hasta hoy ha tenido, y mañana serán menos.

Existen muchas asignaturas pendientes que se deben terminar en los próximos sexenios, pero al día de hoy, pese a algunas críticas sin la revocación de mandato, todo mundo sabe que el Presidente lleva amplia ventaja de aceptación, entre un electorado compuesto en su gran mayoría por jóvenes.

El gran reto deberá ser incorporar a ese amplio grupo a ser productivos y solventes, que aprendan a generar y pagar impuestos, pero así mismo deben recibir mejores servicios del estado: salud, educación, seguridad y castigo ejemplar a la corrupción, por mínima que sea.

En esta administración a muchos no les ha quedado claro que el Presidente gasta menos que un ruso en catecismo y es austero, por más que le busquen, mientras otros funcionarios tratan de emular a algunos de los anteriores servidores públicos.

Tendremos que ver cómo se desarrolla el tema de las pensiones, de las remesas y el apoyo al campo.

Este último –el campo– es vital y obligadamente necesario para la alimentación.

Necesitamos ver cómo se les va dar seguridad a los agricultores, comerciantes y consumidores, sin los anteriores fondos de claridad opaca y nula ayuda a los campesinos.

Es una vergüenza que el limón cueste 80 pesos el kilo, cuando México tiene un consumo per cápita alto. Y el jitomate al mismo precio… bueno, cuántos productos de la canasta básica más que están por las nubes se podrían mencionar.

No se ha hablado sobre algún programa de apoyo al agricultor, ni mucho menos al consumidor.

Estamos hablando de lo más básico. En el primer tema, la entrada de dólares vía remesas, tampoco se ha mencionado cómo apoyar a que los casi 300 dólares por evento de envío promedio son recibidos, menos las comisiones normales justas y no las que se aplican hoy, con tarifas de altísimo costo para los beneficiarios.

Se debe homologar el costo del crédito al consumo y vivienda a costos internacionales, y no hacer de México un botín de gente pobre que hace más ricos a los ricos.

Podríamos mencionar muchos rubros, pero las propuestas deberían ser recibidas por el congreso legislativo, y ponerles más énfasis a temas de urgencia y no solo a movimientos de importancia coyuntural, pero que no son estructurales en el futuro mediato.

¡La solución es de todos! Criticar es muy fácil, pero ayudar es obligación cívica.

<< Carlos Bayo Martínez

carlos.bayo@angelmetropolitano.com

Twitter: @CaBayodeTroyaMx

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