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Timothée Chalamet, un caníbal enamorado a la caza del León de Oro

Gonzalo Sánchez

¿Pueden enamorarse dos caníbales? El director Luca Guadagnino cree que sí, que el amor puede surgir en los márgenes más extremos de la humanidad, y así lo plasma en “Bones and all”, la odisea de dos jóvenes hambrientos de carne humana, Timothée Chalamet y Taylor Russell, con la que desde hoy quiere dar caza al León de Oro veneciano.

“Me resultó inevitable aceptar la historia de esos dos vagabundos, de estas dos identidades en busca de una forma de posibilidad en lo imposible, es algo que me atrajo profundamente”, resumió Guadagnino en la rueda de prensa tras el estreno de la cinta en la Mostra.

Chalamet se convirtió en un auténtico fenómeno mundial como Elio en “Call me by your name” (2017) pero poco o nada queda de aquella candidez en su nuevo trabajo para el director italiano. Ahora, el joven actor busca carne y vísceras humanas, pero también afecto.

Guadagnino propone una auténtica “road movie” por el Medio Oeste estadounidense, al estilo de Jack Kerouac, protagonizada dos jóvenes solos, abandonados y marginados, Maren (Russell) y Lee (Chalamet), que de algún modo parecen destinados a encontrarse y unirse a partir de su idéntica rareza.

Y es que ambos sienten un idéntico impulso caníbal pero también la vital necesidad de encontrar un lugar en el mundo, de aceptar su feroz “particularidad”, en definitiva: de hallar su propia tribu.

“Es una historia acerca de personas que se encuentran dentro de una profecía, en marcha por un camino que no pueden abandonar”, señaló la estrella estadounidense, también productor de la cinta.

Se trata, claro está, de una verdadera necesidad humana, casi atávica, la de hacerse un hueco en la sociedad a pesar de esa obsesión del hombre de juzgar al prójimo desde el origen de los tiempos.

Algo que los protagonistas también perciben y sufren, más si cabe debido a la fama de la que disfrutan en plena juventud: “Ser joven ahora, y siempre, aunque solo pueda hablar por mi generación, implica ser juzgado intensamente”, lamentó el actor, de 26 años.

“No puedo ni siquiera imaginar lo que supone crecer en medio del alud de las redes sociales. Para mi ha sido un alivio interpretar a personajes que afrontan un dilema sin tener que acudir a Reddit, Twitter, Instagram o TikTok”, sostuvo.

No obstante, en este mundo que tiende a la homogeneización y que rechaza casi siempre lo que supera el límite de la “normalidad”, aún es posible encontrar el sitio en el que encajar.

Aunque Chalamet lanzó una advertencia: “Es difícil vivir ahora. Creo que el colapso de la sociedad está en el aire, o huele a eso, y sin pretender ser pretencioso, creo que el cine es importante por eso, para arrojar luz sobre lo que está pasando”, avisó.

Russell, conocida por su participación en la serie “Lost in space” (2018), reconoció que a sus 28 años todavía está buscando su propia comunidad o espacio.

“Supongo que todavía estoy buscando, tengo alguna persona especial en mi vida con la que estoy vinculada pero eso es lo bello de seguir moviéndose por la Tierra, encontrar más personas con las que sentir una conexión profunda”, afirmó.

“Bones and all” es el séptimo largometraje de Luga Guadagnino y el primero que rueda en las infinitas llanuras del corazón de Estados Unidos, algo con lo que soñaba desde su niñez, tal y como reconoció en la rueda de prensa de la Mostra veneciana.

“He pensado mucho en mi vida, desde que era un niño, con hacer cine sobre el paisaje y el imaginario estadounidense, del que fui profundamente influido y formado, y creo que lo retrasé puede que de forma inconsciente por la complejidad del territorio merecía una perspectiva más madura”, señaló.

Pero la oportunidad llegó al leer el guion preparado por su “amigo” David Kajganich, con quien ya había trabajado en la comedia romántica “A bigger splash” (2015) y en la adaptación del clásico del terror de Dario Argento “Suspiria” (2018).

El texto, basado en la novela homónima de Camille DeAngelis (2015), finalmente hizo posible el rodaje de esta historia de “terror romántico”, repleta de carantoñas y dentelladas, que además ha sido recibida con aplausos en su primera proyección.

Pero que también ha llenado el Lido veneciano, la isla donde se celebra el certamen, de seguidores deseosos de ver a Chalamet desfilar por la alfombra roja del certamen y que, a buen seguro, se sorprenderán cuando lo descubran en su nueva y sangrienta versión. EFE

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