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Soldados de los F-16 vieron desplomarse al piloto del avión estrellado cerca de Washington

Los soldados a bordo de los seis F-16 que acudieron el domingo a interceptar el avión que sobrevoló Washington y que se estrelló en sus afueras vieron al piloto de ese aparato desplomarse antes de que su aeronave se precipitara.

Fuentes conocedoras de la situación explicaron al diario The Washington Post que se perdió contacto con el avión, un jet privado Cessna Citation que iba de Tennessee a Long Island, en Nueva York, 15 minutos después de su despegue conforme pasaba por Virginia por primera vez.

El piloto de uno de los F-16 de las Fuerzas Armadas que se lanzaron en búsqueda del avión observó que la persona que pilotaba el Cessna se desplomó hacia el lado derecho, indicaron esas fuentes.

Por su parte, un funcionario de alto rango dijo a la cadena NBC News que el avión estrellado despegó de Elizabethton, en Tennessee, sobre las 13.13 hora local (17.13 hora GMT) antes de que los controladores aéreos solicitaran al piloto sobre las 13.28 hora local (17.28 hora GMT) que detuviera su ascenso a 33.000 pies (10.058,4 metros).

Esa fuente precisó que el jet privado se dirigió hacia el norte, hacia Long island, pero que dio la vuelta en la ciudad de Nueva York e iba en dirección al sur, cuando los F-16 salieron a perseguirlo desde la base de Andrews, en Maryland, en la periferia de la capital.

De acuerdo con el funcionario, el avión se quedó sin combustible a la altura de Montebello (Virginia), sobre las 15.32 hora local (19.32 hora GMT), sin que el piloto respondiera a ninguno de los intentos por ponerse en contacto con él.

Las autoridades federales iniciaron las labores de investigación para conocer la causa de la caída del avión.

Investigadores de la Junta Nacional de Seguridad en Transporte (NTBS, en inglés) se desplazaron hoy a la zona del accidente para buscar restos de la aeronave y pistas que lleven a conocer el motivo de su caída.

El dueño de la compañía propiedad de la aeronave, un hombre identificado como John Rumple, aseguró a The Washington Post que las autoridades le han comunicado que ninguna de las cuatro personas que iban a bordo del aparato han sobrevivido.

Rumple aseguró que los pasajeros del jet eran sus familiares, incluyendo su hija, su nieto y una niñera.

Se espera que los investigadores del NTBS entreguen en un plazo de tres semanas un informe preliminar sobre el incidente. EFE

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