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El Barça se da su Navidad ante el Almería: 3-2

Foto: EFE/ Alejandro Garcia
Foto: EFE/ Alejandro Garcia

El Barcelona cerró el año con una victoria tan ajustada como balsámica ante el Almería (3-2), colista de LaLiga EA Sports, que en el Estadio Olímpico Lluís Companys plantó cara ante un rival que se encomendó a Sergi Roberto, autor de dos goles, y al balón parado para ganar tiempo mientras intenta reencontrarse con el futbol.

Volvió a ganar por la mínima el Barcelona, que desde el 19 de septiembre no vence por más de un gol de diferencia. Un primer tiempo más que gris, y la poca de efectividad en ataque en la reanudación impidieron un triunfo más holgado ante un conjunto debilitado por las bajas que sigue sin conocer la victoria tras 18 jornadas.

Tablas con goles…

Ante las bajas de Jong, por sanción, y Pedri, por lesión, el inédito trío formado por Fermín López, Ilkay Gündogan y Sergi Roberto intentaron gobernar la medular. Y lo hicieron sin demasiado éxito en el primer tiempo, cuando se vio la peor versión de un equipo sin tensión, fluidez, acierto, concentración y finura.

Un cóctel fatal para los locales, y un alivio para los visitantes, que se olvidaron, por momentos, de su delicada situación para gustarse encima del césped, sin renunciar al balón. Lo puso fácil el Barcelona, anárquico, especialmente en la presión tras pérdida, lento e impreciso con el balón.

Pese al desorden táctico, el equipo catalán fue capaz de generar peligro. Maximiano se erigió en el protagonista de su equipo. El guardameta apareció para evitar los goles de Sergi Roberto, que remató solo en la salida de un córner, y sacó una manopla para evitar el de Robert Lewandowski justo después del tanto que abrió el partido (1-0, min.33), obra de Raphinha.

La diana llegó cuando peores sensaciones mostraba el Barça, muy inseguro en defensa. El balón parado daba algo de aire a los de Xavi. Gündogan sirvió el saque de esquina, Araujo remató con a testa y el rechace de Maximiano fue a parar a Raphinha, que reventó el balón con rabia desde el interior del área. No era para menos. No marcaba el brasileño, muy discutido tras el empate contra el Valencia, desde el pasado 26 de septiembre contra el Mallorca.

Parecía que el Barça encarrilaba el encuentro, pero no fue así. El Almería volvió a hincar el diente en la defensa mantecosa del Barcelona. Baptistao ganó la espalda de un desnortado Araujo y se plantó en el área. En el mano a mano, el delantero brasileño picó el balón y empató el duelo (min.41). El gol no subió en el marcador en un primer momento por fuera de juego, pero el VAR finalmente lo validó.

Mostraba su descontento con silbidos la afición presente en Montjuïc. Ante el desconcierto, el Almería no desaprovecha la ocasión para acabar el primer tiempo en el área del Barça. El autor del tanto del empate incluso tuvo el segundo en un disparo cruzado antes del descanso.

Bastante cerrado

Se encendieron las alarmas en el vestuario azulgrana. Reaccionó Xavi en la reanudación y dio entrada a Ferran Torres y Jules Koundé en sustitución de Joao Félix y Christensen. Y se notó en intensidad y ocasiones. Maximiano frenó los disparos del delantero valenciano (2) y Robert Lewandowski.

Pero el balón parado volvió a ser un salvavidas para el conjunto azulgrana. Esta vez Raphinha botó el saque de esquina y Sergi Roberto, con un testarazo plástico, volvía a dar ventaja a los locales (2-1, min.60).

Con el Barça buscando sentenciar el encuentro, el Almería, algo fatigado y consciente de sus limitaciones, esperaba su momento a la contra, pero el gol del empate (2-2, min.71) llegó también a balón parado. Ronald Araujo e Iñaki Peña salieron en la foto. Topó el portero alicantino con el uruguayo al intentar atrapar el balón, que quedó suelto en el interior. Edgar, a placer, ponía al Barça en un aprieto.

La insistencia del vigente Campeón de Liga acabó con la resistencia almeriense. Y el protagonista fue, de nuevo, Sergi Roberto. Se intercambiaron los papeles. Robert Lewandowski recibió en la zona de tres cuartos y se desmarcó el centrocampista, que no falló ante Maximiano (3-2, min.83).

El Barcelona se salvó porque Iñaki Peña se redimió con una mano al cabezazo de Baba. El partido lo cerró el protagonista de la noche con un disparo escupido por el travesaño. El Barça respira antes de Navidad gracias a su capitán. Necesitará algo más que eso en 2024 para ganar algún título. EFE

 

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