Religiosos vs gays

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En EE. UU. se cocina un caso, o más bien, en el caso está una papa caliente que nadie quiere morder y que significa una cuestión crítica no solo para ese país, sino para el mundo entero. Significa la estabilidad psicológica y social para diversas comunidades porque afecta su perspectiva de actuar, pensar y vivir con respeto. No es especulación ni opinión, porque hablamos de gente real y de hechos reales. Vea por qué.

El gobierno de Filadelfia utiliza agencias privadas para que evalúen qué padres pueden adoptar niños.

¡Una de esas agencias, dijo, “No!! Me niego, no voy a poner a un niño con una pareja del mismo sexo … Soy una agencia católica y mi creencia me lo prohíbe”.

El gobierno de Filadelfia contestó: “Usted, agencia, debe respetar la ley que prohíbe la discriminación, por lo que no puede discriminar ni a lesbianas ni gays ni homosexuales. Y si lo hace, le quitó el presupuesto”. ¿La agencia contestó: “ah, sí…? Si me quita el presupuesto usted violaría la ley de libertad religiosa.”

Acto seguido, la agencia demandó al gobierno de Filadelfia ante la Corte Suprema… El caso se le conoce como Fulton vs. Ciudad de Filadelfia.

Ahora la Suprema Corte de EE. UU. tiene una bomba de tiempo. Lo que decida impactará a todo EE. UU.: proteger la ley anti discriminación o la ley de libertad religiosa.

Si escoge darle la razón a la agencia, legalizaría la discriminación. Si le da la razón al gobierno de Filadelfia, violaría la libertad de creencia.

La pregunta crucial es:

Si las parejas del mismo sexo merecen la misma protección contra la discriminación que las minorías raciales… o si los grupos religiosos pueden definir el matrimonio como solo entre una mujer y un hombre.

Y el caso se eleva a una pregunta universal que sale de EE. UU. y que sucede en muchos países: ¿quién tiene razón o quien tiene derecho…?

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