Rebeldes tigriños rechazan el estado de emergencia nacional en Etiopía

95 vistas
3 min lectura
Fotografía: EFE

Los rebeldes del Frente de Liberación Popular de Tigray (FPLT), en guerra con el Gobierno central de Etiopía desde hace un año, consideran el estado de emergencia declarado por las autoridades etíopes este martes como una medida «para encarcelar o matar a los tigriños a su voluntad», dijo su portavoz.

«Mientras que el régimen del primer ministro Abiy Ahmed se tambalea al borde de su colapso, sus lugartenientes están desatando un reino de terror y venganza»,

afirmó Getachew Reda en su cuenta oficial de Twitter.

«Moveremos hasta la última piedra para que los criminales que se han inclinado por matar y mutilar a civiles inocentes respondan de sus actos», aseguró Getachew.

Este martes el Consejo de Ministros de Etiopía anunció un estado de emergencia con efectividad inmediata y durante un plazo de seis meses (prorrogable, si es necesario) para, según el Gobierno, frenar a las fuerzas tigriñas e impedir la desintegración del país.

Esta declaración se produjo después de que, entre el sábado y el lunes, el FPLT anunciase la toma de las ciudades de Dessie y Kombolcha, ambas situadas en Amhara, una región vecina al suroeste de Tigray, y a menos de 400 kilómetros de la capital de Etiopía, Adís Abeba, un extremo que el Gobierno etíope negó.

Esto situaría a los rebeldes del FPLT en el mismo territorio donde operan los insurgentes de Ejército de Liberación de Oromo (OLA por sus siglas en inglés), con quienes anunciaron una alianza a finales del pasado agosto.

La guerra entre Tigray y el Ejecutivo central de Etiopía estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el primer ministro etíope ordenó una ofensiva contra el FPLT en represalia por un ataque contra una base militar federal y después de una escalada de tensiones políticas.

Desde entonces miles de personas han muerto, unos dos millones se han visto desplazadas internamente en Tigray y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.

Además, casi siete millones de personas afrontan una «crisis de hambre» por la guerra, según advirtió en septiembre el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.

Te puede interesar: USAID acusa a los rebeldes tigriñas de saquear ayuda humanitaria en Etiopía

EFE

JBR

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Noticia anterior

Policía rescata a una niña de 4 años tras 18 días desaparecida en Australia

Siguiente noticia

COP26 debate cómo financiar la descarbonización de los más pobres