Razonamientos demostrativos

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Por Rosario Sarmiento

En la lógica filosófica encontramos dos tipos de razonamientos demostrativos y éstos son la inducción y la deducción. Recordarás que la inducción es el procedimiento que parte de casos particulares y que al final llegará a un juicio general. Por su parte, la deducción sigue el proceso contrario, partiendo de una premisa universal, y a través de generalizaciones llegará a demostrar que un caso particular contiene las características del universal.

Vayamos a ejemplos muy sencillos

El oro, la plata, el cobre, el hierro son conductores de la electricidad, por lo tanto, todos los metales conducen a la electricidad. Aquí contemplamos que nuestro inicio fue revisar el número de casos suficientes de metales; suficientes quiere decir que representan al grupo general del que queremos demostrar algo. Si así se hace, entonces la conclusión de los metales que conducen a la electricidad será verdadera. En las matemáticas también se utiliza la inducción, por ejemplo, si queremos demostrar que podemos subir tan alto como queremos en una escalera, si podemos demostrar que podemos subir el primer peldaño, por lo tanto, podemos subir al siguiente y concluir que la subiremos toda al final.

Por su parte, la demostración deductiva se lleva a cabo así: Si todos los hombres son mortales y Sócrates es hombre, por lo tanto, Sócrates es mortal.

Un argumento deductivo consiste en pensar que cualquier hombre cualquiera va a actuar en beneficio propio, sólo si pensamos que todos los hombres actúan en beneficio propio.

La inducción y la deducción trabajan juntas, la mente humana es increíblemente compleja en sus manejos demostrativos, a Aristóteles se le considera padre de la lógica, entre otras cosas por sus estudios sobre la demostración.

Pensar significa hacer un esfuerzo, buscar dentro de nuestros conocimientos y experiencias, la manera de organizarlos, disciplinadamente y con rigor para que nuestras conclusiones puedan ser aceptadas en su veracidad.

Si tenemos buena forma de pensar, y con eso me refiero a ser coherentes, nuestros razonamientos se llamarán correctos. Mas no basta con ser coherentes, también hay que decir la verdad y ese es un problema mayor porque tendremos ahora que hablar del tema de la verdad.

En próximas entregas hablaremos de la verdad, sus formas y si de verdad existen verdades universales.

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