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Que triste es ver las noticias

Aquí lo hemos dicho, el problema del agua es un tema de seguridad nacional, de posibles conflictos sociales, sin embargo, no he escuchado a ningún precandidato hablar de ello.

Qué triste es solo escuchar toda una cascada de descalificaciones y de aburridas posturas cuando millones de personas –tanto de la CDMX como del Estado de México, no acarreados– usan el Metro para ir a sus trabajos y sus casas.

¿Acaso algún gobernante del EdoMex o aspirante ha dicho ‘hagamos un equipo en común’, porque millones de mexiquenses van día a día a trabajar a la Ciudad de México?

Y tenemos más temas por resolver: inseguridad, trasporte, basura y un largo etcétera.

Algunos medios manejan sólo rencillas entre los órdenes de gobierno. No es un juego de vencidas a ver quién hace más o quién tiene mayor presupuesto; es un tema de cómo se ayuda más a las personas.

¿O la clase gobernante cree que, por dar una pensión a algunas personas o apoyos económicos, no se colapsa el Metro, ya tengo agua en la casa o colonia y se acabaron los asaltos?
Ayudemos entre todos a nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador.

Un ejemplo cotidiano: en un partido de futbol los ánimos se elevan y en las gradas se golpean varios aficionados, ¿es culpa del entrenador de algún equipo? Pues no…

Y así, cada vez está más polarizado el ambiente, como para que dejen al elector indefenso. Abrazos, no balazos, es un dicho metafórico.

Hay leyes en nuestro México que se deben cumplir. Claro, hay que mejorar y cambiar muchas cosas, desde jueces corruptos hasta personajes sin escrúpulos.

Sigue habiendo buenos ejemplos que en ocasiones no se hacen notar porque la marea de manipulación con una realidad que abona con justa razón, hace ver un panorama complicado.

¿Y quién gana con esto?, seguramente alguien del ámbito político. México es un país fuerte y en movimiento, con un liderazgo capaz y donde nuestro Presidente va caminando fuerte, con la frente en alto contra viento y marea de sus adversarios, con una aprobación que nadie como mandatario ha tenido. ¿Por qué? Porque la economía crece, y algo estará haciendo bien.

Empezó a hacerlo bien desde que de joven luchó por este país, enfrentándose a poderosas mafias del poder, y vaya que eran fuertes.

¿Cuánto valen los errores actuales contra los saqueos de antaño? Sí, es verdad, hay que mejorar y evitar dispendios, pero entre la añeja realidad y la realidad actual, hay un mundo de diferencia.

Cuando te entregan un equipo fracturado y acostumbrado a la mordida, al moche, a la transa, qué difícil es trabajar y cuánto tiempo debe pasar para ver lo que se está construyendo.

Claro, no son todos ni todas. De hecho, somos más los que queremos un cambio radical. La oferta política es muy endeble y pocos son los que seguirán a la altura de las necesidades. Pocos son de genética leal.

La historia religiosa cristiana dice que a Jesús el nazareno lo traicionó su más ferviente allegado por unas monedas. ¿Será que alguien con esa mística haya hecho eso? ¿Será que habrá sido el más allegado a Jesús? Lo cierto es que a nuestro Jesús le fue terrible, ordenado por alguien y gozado por otros –algunos judíos–.

Más de 2 mil años después, la Iglesia mejora y sigue depurándose. Hoy, nuestro México no tardará una inmensidad de tiempo en cambiar, claro, pero en un solo sexenio es imposible cambiar todo lo que los conservadores tejieron en casi un siglo.

Nos toca ser muy congruentes con nuestra arma civil, que es el voto, y no regalarle nuestro voto a ningún fantoche (como Fernández Noroña) que sólo confunden a los electores.

México no es el único país con problemas en la región, pero sí es el único que tiene un Andrés Manuel López Obrador, luchón, entregado y honesto.

El Presidente sigue limpiando la casa de ratas, cucarachas, moscas, etcétera… <<

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