Siempre alegre y noble el pueblo de México. ¿Vendrá un susurro desde el infinito? Tal vez, no sé, y si así es, ¿qué dirá o quién lo hará?, porque de susurro puede cambiar en un instante a otra realidad y también si ese susurro o suspiro viene del norte o del sureste. El tiempo lo dirá.
Muchos políticos han jugado con roles muy desafortunados y otros desafiantes que como tal son muy diferentes, y definen el ritmo de vida de la sociedad nacional.
Sigue la corrupción como un sistema inmerso que hay que erradicar, se debe retirar esa metástasis social que vulnera a cualquier sociedad, ese terrible ejemplo a nuestras juventudes y niños.
¿Cómo le explica un padre o madre de familia de Sinaloa a sus hijos o hijas, por qué el estandarte del gobierno local y muchos funcionarios llegaron al poder, por el tema viciado de Rocha Moya? ¿Cómo devolverles a los niños de Sinaloa esa inocencia de pensar en un gran futuro en ese gran estado, de gente trabajadora, con un programa social?
Con un sistema educativo que, lejos de enseñar, adoctrina a los estudiantes, y sus maestros están de vándalos en la CDMX destrozando todo a su paso y jugando cascaritas en calles bloqueadas. ¿Eso vale el programa social?
No es decir que estén mal los programas a quien sí lo requiere –sin seguir endeudando al país– por un voto. No es decir que manifestarse es malo, mientras no afectes a los demás. No se necesita disimular con indiferencia o a base de discursos demagogos la realidad que se construye en el país.
La reunificación de México es vital. Sí hay una situación complicada y sí se puede comenzar a integrar una solución. Existen áreas que están trabajando a marchas forzadas, pero no son congruentes al discurso.
Sí hay temas de seguridad, de cooperación, de intercambio de información de otros ámbitos, que se están trabajando, tanto a nivel nacional como internacional.
Es verdad que para los medios la información es su naturaleza de ser, pero cómo evitarlo con la ley mordaza o dato protegido o desaparición de periodistas, ¡claro que no, absolutamente no!
Será mejor reconocerlo, penar y sancionar enérgicamente los delitos y la criminalidad de toda una sociedad.
¿Que sigue después de este Mundial?, cambios en el gabinete. Ya son necesarios y seguro al despedirlos –a los funcionarios– se les agradecerá el “tremendo” trabajo que hicieron (¿en serio?) y muchos deberían ser exhibidos como altos traidores a México.
La incertidumbre de unos es la esperada narrativa y acción legal de otros. Muchos atrás de las faldas de Palacio, pidiendo pruebas y millones con ansiosas palomitas esperando cual circo una obra magistral de grandes premios y festivales.
En 1976, el autor Fernando Galiana, con el director cinematográfico Fernando Cortés, presentaron una película mexicana de terror, protagonizada por la India María –nuestra querida India que a tantos nos hizo reír–, “El miedo no anda en burro”.
Algún símil tendrá cuando ya se cantó segunda llamada, como en el teatro. Son momentos reveladores donde la desconfianza de muchos políticos afecta el verdadero sentido de un congresista y su verdadera función por lo que fueron elegidos. El malentendido y desconfianza se disfraza de la misma igualdad ideológica.
Margaret Thatcher, estadista y exprimera ministra del Reino Unido, decía que la burocracia gubernamental es inherentemente ineficaz para asignar recursos y resolver los problemas sociales. Para ella, la intromisión gubernamental asfixia la iniciativa individual, ya que el Estado carece de la motivación y el dinamismo del libre mercado.
Friedrich Hayek, en su libro “El camino de la servidumbre” (1944) de University of Chicago Press, y Premio Nobel de Economía, menciona que las teorías políticas parten de la premisa de que la mayoría de los individuos son muy ignorantes. Quienes abogan por la libertad se diferencian en que incluyen entre los ignorantes, tanto a los más sabios como a los propios
Hayek advirtió sobre los peligros de concentrar el poder económico y político en manos de unos pocos y enfatizó la importancia de los mercados libres y la competencia como salvaguarda contra la tiranía.
En su época, la situación geopolítica y social era absolutamente diferente, pero existen matices que nos pueden llevar a aprender los casos de éxito y buscar nuestra propia identidad de progreso de nuevo y como siempre lo hemos mencionado.
La educación es la solución. Volvamos a alfabetizar a la sociedad de las nubes de la desinformación y manipulación digital. El hilo conductor es ese.
La digitalización debe ser adecuada y profundamente responsable de toda la sociedad, tanto el que emite como el que recibe, tanto los funcionarios públicos como iniciativa privada, medios informativos y el centro de la sociedad: la familia.
Cuidado, porque un aliado en los dos sentidos es la Inteligencia Artificial, y es innegable, indisoluble y ya comenzó. Usémosla para fines de progreso, moralidad y educación.
Dijo el Papa León XIV, en su mensaje de la Encíclica de la Inteligencia Artificial:
1. Algoritmos y datos entran en la categoría de bien común.
2. La defensa de la verdad en tiempos de desinformación.
3. Decisiones desde las personas.
4. El mercado no basta para guiarnos.
5. Protección del empleo.
6. Impacto de la tecnología en los jóvenes.
7. La guerra es evitable.
8. Desarmar la IA (Muy complejo e inevitable, en mi personal opinión).
9. La apariencia de relación con las máquinas.











