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Putin acalla la disidencia con las leyes de guerra

El presidente ruso, Vladímir Putin, está aprovechando la campaña militar en Ucrania para acallar a disidentes como el dirigente opositor Iliá Yashin, que fue condenado el viernes a ochos años y medio de cárcel por denunciar los presuntos crímenes de guerra rusos.

“Considero que es absolutamente inaceptable la injerencia en las actividades de los tribunales. Poner en duda los fallos de los tribunales es inapropiado”, dijo este viernes Putin al negarse a valorar el fallo.

Las leyes de la guerra aprobadas por el Kremlin convierten en delito penal cualquier crítica, por nimia que sea, a la labor del Ejército ruso en Ucrania, sean críticas a la movilización de reservistas, a los fracasos en el campo de batalla o a crímenes de lesa humanidad.

Yashin, de 39 años y que pidió esta semana a Putin desde el tribunal la retirada de las tropas rusas de Ucrania, es uno de los pocos opositores que aún no se había exiliado.

LA MAYOR PENA DE LA CAMPAÑA MILITAR

La jueza del tribunal Meshanski de Moscú consideró hoy plenamente demostrada la culpabilidad de Yashin al difundir “información falsa” sobre las Fuerzas Armadas motivado por el “odio político”.

El artículo 207.3 del código penal castiga ese delito con diez años de cárcel. Ésta es la mayor pena dictada contra un ciudadano ruso desde que se aprobara dicha ley al comienzo de la intervención militar rusa.

“Los líderes fuertes están tranquilos y seguros de sí mismos, y sólo los débiles hacen todo lo posible para taparles a todos la boca y acabar con todos los disidentes”, comentó Yashin en su canal de Telegram.

Yashin cometió ese supuesto delito el pasado 7 de abril durante un directo en Youtube en el que aludió a las informaciones de la prensa occidental sobre los supuestos crímenes de guerra cometidos en la localidad de Bucha, abandonada una semana antes por el Ejército ruso.

El Comité de Instrucción de Rusia tachó en su momento de “provocación” las fotografías y vídeos difundidas por las autoridades ucranianas sobre Bucha, donde se hallaron unos 400 cuerpos con señales de disparos, tortura o traumas de diferente gravedad, parte de ellos exhumados de fosas comunes.

“Amigos, hemos ganado este juicio. El proceso se ideó como una forma de poner en evidencia a un enemigo del pueblo en mi persona, pero se convirtió en una tribuna contra la guerra”, aseguró.

ALIADO DE NEMTSOV Y NAVALNI

Yashin, que se inició hace veinte años en la política rusa como líder de las juventudes del partido liberal Yábloko, ha sido uno de los organizadores de las mayores acciones de protesta contra el Kremlin.

“Sea como sea, en el espíritu de nuestro pueblo siempre se conservó el ansia de libertad y justicia. Ni el zar, ni los comisarios rojos, ni los secretarios generales ni los chekistas lo pudieron aniquilar”, dijo en una reciente entrevista.

En su momento, fue jefe de campaña de Boris Nemtsov, antiguo viceprimer ministro y líder liberal que fue asesinado frente al Kremlin en 2015.

En los últimos años se alineó con el incontestable líder de la oposición, Alexéi Navalni, quien también cumple nueve años de cárcel y que fue envenenado en 2020, según la oposición, por orden del propio jefe del Kremlin.

“Conozco a Iliá Yashin desde que él tenía 18 años. Es seguramente el primer amigo que hice en política. Esta nueva, vergonzosa e ilegal sentencia de Putin no obligará a callar a Iliá ni debe intimidar a la gente honesta en Rusia”, escribió Navalni en Telegram.

EL PRÓXIMO SERÁ KARA-MURZÁ

“La condena a Yashin es ejemplarizante. El próximo será Vladímir Kara-Murzá”, opositor acusado de desacreditar al Ejército y de alta traición, comentó a EFE Yelena Kotiónochkina, diputada municipal por Moscú exiliada en Lituania.

Kotiónochkina, compañera de Yashin en Moscú, considera que la represión de la disidencia proseguirá en los próximos meses, ya que Putin quiere acallar hasta la última voz contra la guerra.

“Nuestras informaciones son que Putin reforzará la Guardia Nacional y las tropas del Ministerio del Interior con decenas de miles de hombres para garantizar la seguridad del Estado. Se ha producido un aumento de la delincuencia en la frontera con Ucrania”, resaltó.

Yashin y Navalni confían en que no cumplirán totalmente sus condenas, ya que “antes caerá el régimen de Putin, que, al no poder garantizar la victoria, Putin perderá el control sobre el Estado y la sociedad”.

La opositora en el exilio llama a Occidente a seguir rearmando a Ucrania “para que ésta gane la guerra cuanto antes” y a crear “un tribunal para juzgar a Putin”.

Amnistía Internacional (AI) pidió hoy la inmediata liberación de Yashin después de denunciar que “en Rusia decir la verdad sobre las violaciones de derechos humanos se ha convertido literalmente en un delito”. 

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