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Prisión para un acusado de vender fármaco para suicidio asistido en Países Bajos

Un tribunal neerlandés sentenció a un hombre de 29 años a tres años y medio de prisión por la venta de un fármaco usado por al menos diez personas para el suicidio asistido, aunque se envió a más de 1.600 personas en Países Bajos.

El Tribunal de Den Bosch (Bolduque) ha considerado a Alex S. culpable del suministro del “polvo suicida”, también conocido como “fármaco X”, durante tres años, lo que fue usado por al menos diez personas a para quitarse la vida, lo que viola la ley contra el suicidio.

El acusado ha sido sentenciado a tres años y medio de cárcel, de los que un año y medio quedan suspendidos de forma condicional, a pesar de que la fiscalía había exigido cuatro años.

El tribunal redujo su responsabilidad al considerar que no buscaba ganar dinero con la venta de esta sustancia, pero también “quiere dejar claro a todos que esto no puede quedar impune”, incluso “si se hace con la mejor de las intenciones”, porque ha enviado paquetes por correo con el fármaco “a gran escala” durante años y “sin hacer preguntas y cumpliendo”.

“Usted no es médico y no está autorizado a proporcionar este medicamento (…) Usted ha sido fundamental en la muerte de diez personas”, señaló, recordando que los casos presentados ante el tribunal son aquellos en los que se disponía de una gran cantidad de pruebas, pero el número de muertes reales “puede ser mucho mayor”.

En 30 de los 1.600 casos contabilizados, la policía descubrió que los compradores habían transferido dinero al sospechoso cuando aún estaban vivos.

Este es el primer caso penal en Países Bajos relacionado con el “fármaco X”: la sustancia en sí no está prohibida, pero el sospechoso no debería haberlas suministrado a personas que tenían intención de acabar con sus vidas.

También suministró fármacos antieméticos, que no se pueden vender sin receta, para impedir a las personas vomitar después de ingerir las dosis, lo que va contra la Ley de Medicamentos.

Alex S. argumentó que había suministrado esta sustancia para ayudar a las personas a morir de una manera más humana, y aseguró que estos podrían haber encontrado otras formas de terminar con sus vidas que son “más espantosas” que tomar este fármaco, por lo que, dice, “ha evitado cosas mucho peor en una serie de situaciones”.

El detenido habría vendido el “fármaco X” y el antiemético desde 2018 hasta junio de 2021 usando plataformas de mensajería como Telegram y el servicio de correo electrónico encriptado ProtonMail.

Los interesados podían recibir o recoger los polvos en la ciudad neerlandesa de Eindhoven por 20 euros, aunque después subió el precio a 30 euros.

Suministraba los polvos a todo el que los quisiera, sin hacer preguntas sobre su estado de salud ni sus intenciones, e incluso llegó a confirmar a la Fiscalía en un correo electrónico que “ha estado haciendo esto durante varios años y ninguna muerte habría fallado”.

Alex S. era también miembro de una conocida cooperativa, Laatste Wil (Última Voluntad o CLW), una organización con 27.500 miembros establecida en 2013, que aboga por la libre elección en el lecho de muerte y la venta de un “fármaco legal” que pueda usarse para el suicidio asistido, pero se opone a proporcionarlo ilegalmente. EFE

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