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París y Berlín quieren una “contribución europea” de los grupos energéticos

Francia y Alemania quieren que la Unión Europea cree una “contribución” que tendrían que pagar los operadores energéticos que están obteniendo beneficios muy superiores a sus costos de producción y que luego se repartiría entre los países miembros.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, defendió este lunes en conferencia de prensa “la solidaridad europea” en el terreno de la energía al término de una conversación telefónica con el canciller alemán, Olaf Scholz, en la que ambos líderes concertaron su posición de cara a la negociación en la UE durante las próximas semanas.

Macron afirmó estar a favor de reformar el mercado europeo de la electricidad para que los precios se fijen “de forma coherente” y en consonancia “con los precios de producción” y no estén únicamente en función de la cotización del gas, que se ha multiplicado por cinco o por seis durante la crisis actual.

También dijo que Francia está a favor de las compras comunes de gas a nivel europeo para obtener tarifas más interesantes, y de la fijación de topes al precio del gas ruso exportado a Europa por gasoducto.

Avanzó que París y Berlín van a defender ante el resto de sus socios comunitarios un nuevo impuesto para las compañías energéticas que tienen costos de producción muy por debajo de los precios que están obteniendo ahora en el mercado.

A su juicio, sería mejor un consenso europeo para “evitar distorsiones” dentro del mercado único, pero si eso no es posible, el debate sobre esa tasa a los beneficios excepcionales volverá a la escala nacional.

Macron y Scholz también establecieron un dispositivo de coordinación bilateral para afrontar la crisis energética del próximo invierno partiendo de la constatación de que “Alemania necesita nuestro gas y nosotros necesitamos la electricidad producida en toda Europa y en particular en Alemania”, porque más de la mitad de las centrales nucleares francesas están ahora paradas.

En concreto, Francia va a incrementar en las próximas semanas sus capacidades de exportación de gas por gasoducto a Alemania con unas obras que “estarán listas para el invierno”.

En paralelo, Alemania se ha comprometido a producir más electricidad y aprovisionar a Francia en los picos de consumo que podrían ser problemáticos ante el parón actual de las centrales nucleares (32 de las 56 del parque atómico francés), que normalmente generan el 70 % de la electricidad del país y que ahora obligan a Francia a importar de los países vecinos.

En un plano más interior, Macron reiteró el mensaje de que todos los franceses tienen que hacer esfuerzos para intentar conseguir un ahorro de energía del 10 % que debería evitar el riesgo de cortes o racionamientos de suministro durante el invierno, y pidió en primer lugar que ahora se suba la temperatura de la climatización y que las calefacciones se pongan a 19 grados cuando llegue el frío.

El presidente francés indicó que en las próximas semanas se evaluará si la población aplica de forma voluntaria esas medidas de ahorro, porque en caso contrario se plantearía la posibilidad de recurrir a obligaciones. 

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