Más

Suscribirse

Redes Sociales

Ojos abiertos al amor

Pixabay
Pixabay

Solo eres poesía para el lector correcto y sólo eres maestro para el alumno con ojos abiertos. Lo mismo aplica en el amor

El amor es un tema del cual podría hablar durante horas y escribir páginas enteras. Claro, porque me encanta la idea del amor romántico, pero sobre todo, porque el amor es innato a nuestra existencia. Por lo tanto, quitarle lo extraordinario a algo ordinario da una sensación inmensa de paz. A mis ojos, es la emoción más viva que habita dentro de nuestro corazón y permanecerá latente por siempre.

Que la vida me siga mostrando las infinitas formas de amar, que es el único sentimiento que realmente me hace sentir viva

Lejos de ser un artículo que hable en tono romántico acerca de lo que puede o no ser el amor, busco más bien dar a entender que no te puedes esconder o evitar este sentimiento, ya que cualquier ser humano que experimente esta aventura que llamamos vida, ha amado o amará en algún momento.

Porque no importa dónde te encuentres ni quién seas o lo que estés viviendo, el amor siempre te encuentra

Saber que todas las personas, lugares y situaciones que se cruzan en tu vida contribuyen de formas diferentes a tu crecimiento, te permite reconocer que el fondo de estas conexiones es el mismo: aprendizaje. Lo bonito de esta forma de ver al amor, es que los aprendizajes son atemporales. Así es que amar podría ser un viaje tan único y diferente en cada momento y con cada persona, que siempre dejará a su paso regalos en forma de lecciones incondicionales.

Amar jamás será un error, pero siempre será una lección

​​Me gusta visualizar estos aprendizajes como dos caminos: aquellos que nos acercan y conectan con el amor que reside dentro de nosotros, así como con la verdadera esencia del amor que deseamos recibir del otro. Y por otro lado, en el camino opuesto, existe una claridad inmensa que nos permite saber con certeza cuándo lo que estamos viviendo no es amor. Algunas lecciones serán más cálidas y otras se sentirán frías, de cualquier forma, ambas enriquecen.

Tengo claro que mi propio concepto irá evolucionando y cambiando con el paso de los años y supongo que así lo seguiré haciendo yo a la par. La verdad es que, por muchas lecciones o tragos amargos que se puedan tener en nombre del amor, sigo disfrutando de este sentir; de enamorarme, de las mariposas, del soñar despierta, de compartir momentos y crear recuerdos. No me gustaría pasar por alto todo lo que viene de la mano de una experiencia tan mágica como amar.

Hay amores para todo. Algunos para entregarte y ser deliberadamente. Y otros para aprender a cuidarse y ponerse de frente

En verdad, creo que el amor es uno de los temas sobre los que más me gusta hablar y del que más  puntos de vista tengo. ¿Perspectivas del amor? Me parecen infinitas.

Cada una es diferente y equivale al número de personas que habitan el planeta; es un tema subjetivo, pues cada quien ha conocido, compartido y experimentado el amor desde su propia vida. Cada experiencia abre perspectivas hacia nuevas formas de amar. Cuando hablo de formas, me refiero a infinitos modos en los que puedes dar y recibir amor o a las muchas maneras en las que puede ser expresado de regreso.

Cuando entiendes que todo en la vida es impermanente, la vida deja de ser tan agobiante y comienza a ser más disfrutable

En lo personal, el amor no solo me ha llegado a través de diferentes ojos, personas y momentos, sino que también he aprendido a desconceptualizar el amor como algo únicamente romántico y proveniente de una pareja amorosa. Lo he sabido reinterpretar y acomodar a una idea mucho más expansiva, flexible y clara. Reconociendo que esta fuente nace en uno mismo y que también proviene de amistades, familia, pasiones, hobbies y todo aquello que te haga sentir vivo y vibrar en esta frecuencia, que de hecho, es la más alta que como seres humanos podemos experimentar.

El amor va cambiando y tú vas cambiando con él

El amor nos cambia, no solo en nuestra forma de sentir, sino también en el funcionamiento del cuerpo. Cuando estamos enamorados, el cerebro libera neurotransmisores como la dopamina y la oxitocina, que nos hacen sentir llenos de energía, reducen el estrés en el cuerpo y mejoran nuestro sistema inmune. Por el contrario, la ausencia de éste, implica soledad y temor, por lo que puede tener efectos negativos como debilitar la función cardíaca y causar depresión.

Por último, te quiero compartir algo que escribí en una libreta hace algunos años. Son palabras que me volvieron a encontrar hace poco y resonaron profundo en mi corazón:

Hay amores de todo, así que disfrútalos todos.

De aquellos intensos y fugaces. Y los que son calmados y suaves.

Creo que estamos hechos para corazones más grandes.

Que sepan dar, ocupar y regresar ese espacio con amores sinceros.

Y estoy segura de que mientras más amas, más amor cabe en tu corazón.

Así que emociónate al escribir, sentir y vivir historias reales.

De integración y expansión. Que sean ligeras de transitar y enriquecedoras de vivir.

Luciana Andrade

Twitter: lucianaandco

Compartir Nota

Redes Sociales

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *