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No olvidar al albergue Mama Rosa “defendido” por Krauze

No olvidar al albergue Mama Rosa “defendido” por Krauze

Rosa del Carmen Verduzco, Mamá Rosa, había convertido su albergue “La Gran Familia”, en Zamora, en uno de los puntos que todos visitaban cuando estaban en esa comunidad michoacana por el trabajo social que ahí se desarrollaba.

Durante muchos años Mamá Rosa recibió fondos públicos y privados, federales y locales, nacionales e internacionales. El ex presidente Vicente Fox apoyó en gran medida al albergue, así mismo, los gobiernos estatales de Leonel Godoy y Fausto Vallejo respaldaron sus esfuerzos y en consiguiente, los ex presidentes Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto apoyaron para que el albergue siguiera operando a través de las secretarías de Educación Pública y Desarrollo Social.

El albergue contaba con una escuela avalada por la SEP, por lo que, se podía estudiar ahí hasta la preparatoria y los apoyos que recibía ayudaban a que todo eso se mantuviera. Además, a temprana edad los niños aprendían a tocar un instrumento de forma obligatoria, pues, más tarde se unirían a la prquesta sinfónica.

A pesar de aquello, Mamá Rosa fue detenida por agentes de la extinta PGR, y junto a ella fueron detenidos otros trabajadores del centro, acusados de maltrato y abuso sexual.

Jesús Murillo Karam, quién entonces se encontraba en el cargo de procurador general, se mostró sorprendido por las condiciones deplorables en las que se encontraron a 600 personas dentro del albergue, entre ellos tres bebés lactando, dos adolescentes embarazadas, niños y adolescentes, además de personas también de 40, 50 y 60 años.

Por su parte, Enrique Krauze, Jean Meyer y Elena Poniatowska defendieron a Mamá Rosa, resaltando que ella fue quién durante 66 años recibió a cientos de huérfanos en el albergue y aseguraron que la toma del sitio a cargo de soldados y policías fue desproporcionado.

Sin embargo, las víctimas narraron como fueron abusadas por trabajadores del albergue, comían alimentos caducados, vivían bajo condiciones de insalubridad, y en espacios reducidos.

Se sabe que los bebés que nacieron ahí se registraban con el apellido de Mamá Rosa, quién se quedaba con la custodia de los recién nacidos y en caso de querer recuperar a su hijo, se les pedía una cantidad que variaba conforme al tiempo que llevaban ahí.

Las personas que fueron ex albergados declararon que era imposible escapar del lugar debido a que, si salían de ahí, debido a las conexiones del albergue con las autoridades, los buscaban y devolvían al lugar. Por ende, al fugarse y ser devueltos, eran castigados.

Sin duda este caso, estaba rodeado de dualidad. Un sitio repleto de violencia e injusticia, disfrazado de refugio, educación y bondad.

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