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Macri, el otro ganador de las elecciones argentinas tras apostar por Milei

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El expresidente argentino Mauricio Macri (2015-2019) fue el otro gran ganador de las elecciones argentinas tras apostar por el ultraderechista Javier Milei, quien fue elegido mandatario en la segunda vuelta celebrada este domingo.

Ahora que Milei ganó las elecciones, Macri “va a tratar de convertirse en el gran arquitecto” de su Gobierno, señala a EFE el politólogo Carlos Fara, lo cual “va a traer conflictos” porque el libertario “no se va a dejar copar” el Ejecutivo, ya que es un hombre “de personalidad, vehemente”.

Macri integra la coalición Juntos por el Cambio (centroderecha), que llevaba como candidata a presidente a Patricia Bullrich, pero el 22 de octubre pasado quedó fuera del balotaje de este domingo. Ambos dirigentes propiciaron enseguida el “pacto de Acassuso”, en alusión al respaldo unilateral a la candidatura de Milei fraguado en la casa que el expresidente tiene en esa localidad.

Para Macri, el triunfo de Milei es “una victoria filosófica, una victoria cultural”, porque el gobernante electo representa las ideas liberales y antipopulistas que él defiende. De hecho, el expresidente coqueteó en algún momento con la idea de integrarlo en su coalición.

Justamente porque “ganaron sus ideas”, Macri “necesita que le vaya bien a Milei”, señala Fara, porque le será complicado apoyar a un Gobierno que toma decisiones fuera de sus estándares o que no dan resultado.

El exmandatario apoyó a Milei porque consideró que la sociedad y, sobre todo los jóvenes, habían elegido al economista ultraliberal para liderar el cambio que necesita Argentina.

“Nosotros queríamos conducir el cambio que necesita la Argentina, pero no nos alcanzó. Una mezcla de errores propios y virtudes de Milei construyeron una escena distinta”, fue el último mensaje de Macri en las redes sociales antes de la votación de ayer.

“Los más jóvenes tomaron la decisión de elegir a Milei para conducir el cambio”, “así que ahora, con humildad, tenemos que reconocer esa voluntad y apoyarla. Nosotros podemos empujar este cambio que tiene un nombre distinto y aportar nuestra experiencia, nuestra calma y nuestras ganas”, propuso.

Ese respaldo intenta “moderar” a un candidato excéntrico, que durante la campaña electoral se paseaba con una motosierra para ilustrar su promesa de recortar el gasto público, que prometía eliminar el Banco Central y dolarizar la economía, y que ha sido tildado de “loco” por sus temperamentales reacciones.

Milei aceptó la colaboración de Macri y fue entonces cuando el expresidente aportó un factor de gobernabilidad a una fuerza personalista, sin estructura ni organización, que cuenta con pocos diputados y senadores, y que además carece de profesionales para ocupar los ministerios.

“(Macri) tenía que apoyar para dar una orientación a su propio público, pero al mismo tiempo no podía tener un rol elevado para no opacar la figura de Milei”, señala Fara aludiendo a la hipótesis de un doble comando. “Estuvo razonable”, porque no “protagonizó la campaña, (sino que) fue un apoyo”.

La estrategia de apoyo de Macri y Bullrich permitió redirigir hacia Milei a parte de los 6,2 millones de votos que la coalición política perdedora Juntos por el Cambio había recibido en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

Reacomodamiento

Ahora se espera un reacomodamiento de las fuerzas internas de Juntos por el Cambio y de la bancada en Diputados y en el Senado de ambas fuerzas.

La coalición conservadora ya estaba al borde de la ruptura, porque dirigentes de los otros partidos que la integran, como la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica (CC), criticaron fuertemente el apoyo de Macri a La Libertad Avanza y llamaron a declararse neutrales en esta segunda vuelta.

Milei siempre trató con respeto a Macri, de quien llegó a decir que le gustaría que ocupase un puesto diplomático en un eventual Gobierno suyo. A diferencia de lo que hizo con la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica e, incluso, con el expresidente radical Raúl Alfonsín (1983-1989), hoy fallecido y considerado el padre de la democracia de la que el país celebra ahora 40 años ininterrumpidos de ejercicio.

Otra razón que movilizó a Macri a apoyar a Milei fue evitar que el actual ministro de Economía y candidato del oficialismo, Sergio Massa, alcanzara la Presidencia argentina.

Porque Macri ve en Massa “una forma de hacer política oscura, prepotente, mafiosa y corporativa que ha atrapado a la Argentina, no de ahora, sino desde hace mucho tiempo”. EFE

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