Más

Suscribirse

Redes Sociales

Luis Raúl Manocchio “El gusano” asesino por sus vicios

La sencillez de la historia de “El gusano” Luis Raúl Manocchio es lo que puede generar un profundo terror en la gente, ya que este hombre tomó vidas incluso a través de fronteras, muchas veces por el simple motivo de satisfacer sus vicios.

Es originario de Argentina, ahí su padre tenía una buena empresa de mate, a pesar de que siempre buscaban que se involucrara con ella, él solo se mostró interesado en el dinero, esto lo llevó a involucrarse en una vida de “Rockstar” entre drogas, alcohol y fiestas.

Después de que su familia decidiera ya no financiar el estilo de vida que estaba llevando, Luis decidió independizarse en Paraguay. Ahí inició una nueva vida donde puso toda su educación y talento en relacionarse con la alta sociedad y lo logró.

Cierta noche llegó a Puerto Madero, un bar en el que terminó conversando con el dueño, Eduardo Maciel, al momento de cerrar el lugar, El gusano se ofreció para llevar a Maciel y su pareja Graciela Méndez, quien era mesera en el lugar.

Después de que aceptaran no se supo más de ella, la policía encontró barriles llenos de cemento en el arroyo cerca del lugar, confirmarían que los dos tenían los cuerpos de la pareja desaparecida.

Las pistas y testigos llevaron el caso naturalmente hacia Manocchio, quien ya había escapado hacia Argentina para el 21 de agosto de 2004, sin embargo en su casa todavía había rastros del terrible crimen que habría cometido.

El gusano se hizo una cirugía plástica y se borró las huellas dactilares parcialmente, cuando le llegó la necesidad de dinero decidió buscar nuevamente el camino hacia el estilo de vida que tanto le gustaba.

Fue así que llegó con Claudio Nozzi, un cineasta adinerado con quien Luis se fue a vivir a Buenos Aires diciendo que era un chef.

El cineasta compro un bote por $200,000 dólares, presuntamente buscando obtenerlo, Luis tomó la vida de Nozzi e hizo una fiesta en el bote después de limpiarlo. Cuando la policía llegó, se encontró con un tal Hugo Jara, quien era el mismo Nozzi con la nueva identidad que se planteó para poder seguir con su vida hasta tomar la identidad del mismo Nozzi.

Se supone que El gusano habría ocultado el cuerpo a consciencia, sin embargo, no lo logró del todo, ya que la policía lo terminó descubriendo e iniciando una persecución en su contra que lo llevó a pasar 4 años en prisión, sin embargo, un tecnicismo legal lo haría salir en 2009.

Una vez afuera, la idea de robar la identidad a algún pobre acaudalado, seguía en pie y la víctima sería Manuel Roseo, dueño de 250,000 hectáreas de tierra, quien llevaba aun así una vida encilla.

Es así que, en compañía de dos cómplices, Luis quería tomar la vida del hombre y usurpando la identidad podría vender las tierras.

Desgraciadamente, el plan pudo llevarse a cabo, Luis junto con sus cómplices torturaron a Roseo hasta matarlo y al ser su cuñada una testigo, también tomaron su vida.

Pero la historia daría un giro cuando al intentar vender las tierras, las autoridades se percataron de la estafa y detuvieron todo y lo arrestaron. Fue condenado a cadena perpetua en 2013.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *