Más

Suscribirse

Redes Sociales

Los verdaderos damnificados

No son los que no fueron favorecidos en la contienda de Morena, son los pobres ciudadanos que pasaron el desastre de Marruecos; el mundo se solidariza con el hermano pueblo de Marruecos y México no será la excepción, porque somos un país solidario, y más con las tragedias que tanto hemos vivido como nación.

Aquí la moraleja es tener preparado –como país que ha sufrido sismos– un plan de previsión y control de manejo de crisis con la población y no dejarles a las fuerzas armadas todo el paquete, que siempre lo han hecho muy bien junto con otras dependencias, como la CFE, que son héroes anónimos, hablamos de los trabajadores, pues pocos directivos entran en esa categoría.

Hoy tenemos una abanderada de la 4T que debemos robustecer, pues le queda una contienda por delante que no será fácil. Y no porque se medirá ante la mujer que se hizo rica vendiendo en la calle –ojalá así fuera y hubiera entregado buenas cuentas a los pueblos indígenas–.

Ella, la hidalguense, representa lo mismo que sucedió en otras administraciones y es arropada por muchos intereses que no son nada claros.

Lo primero que se debe de abocar la nueva propuesta de la 4T es la seguridad, la salud y medicinas para los enfermos. Un grave error sería continuar con los yerros que se presentaron en esta administración, y no por el Presidente, más bien por la ineficiencia de muchos colaboradores que deberán rendir cuentas de su actuar.

Lo correcto será ocupar a aquellos que sí hicieron bien su trabajo y, lejos de complicar los cambios, abonaron un buen camino para la transformación.

Claudia es un buen ejemplo de lucha, pues vaya que supo sortear el embate de muchos “compañeros” de su mismo equipo, y seguro saldrá avante.

La ventaja es la asesoría que le dará el Presidente en lo personal, sin que López Obrador intervenga en la elección.

El gran reto es el Congreso, que ella necesita para seguir con la ruta del cambio, y es ahí donde se pone complejo el tema.

Jamás se debe cantar una victoria sin haber empezado una contienda de este tamaño, y como dice el dicho, del plato a la boca….
Por eso debemos apoyar a Claudia y cerrar filas, con la unidad ciudadana.

Hoy, quien manda es el pueblo. No dejemos engañarnos y vámonos con datos reales y duros de lo que vivimos en sexenios anteriores. Busquemos dignidad y no conflictos. <<

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *