Lo más ilógico puede ser lo más lógico

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Lo más ilógico puede ser lo más lógico Fuente: EFE

Fue una semana llena de noticias muy importantes, desde la visita del presidente López Obrador a Joe Biden en Estados Unidos, hasta la detención del capo Rafael Caro Quintero; entre ellas, un sinfín de notas del acontecer nacional.

Otra vez, los opositores, a criticar al presidente López Obrador sobre cómo se sentó, que si traía el botón abrochado, que si dijo un discurso más que soporífero, que no lo tomaron en cuenta porque ni comida hubo, etcétera, etc., etc.

Lo cierto es que lo más importante jamás se trata en el ambiente oval, son temas que ya van tratados desde antes y las reuniones son formalidades diplomáticas, sin que en casos esporádicos se traten temas relevantes.

Llegar a la Casa Blanca con la petición del mandatario mexicano, más allá de lo que muchos llaman demagogia política, es de mucho valor y necesidad.

Sentarse frente al Presidente más poderoso del mundo y leerle sus pliegos petitorios, de una necesidad inefable, vaya que se necesita valor y compromiso con el pueblo que representa.

Lo criticable es la mala coordinación –de nuevo– de la cancillería y ahí se ve la nueva novatada que nos aplicaron, como se vio en el viaje en general.

El Presidente, de 10. Los empresarios, de 10, arropando al mandatario y la cancillería, con un trabajo de poca política internacional al no haber planchado muchos detalles que salieron a la luz pública.

El ingeniero Raymundo Collins, ¿por qué apareció, para ver al canciller? ¿Quién lo invitó?, el Presidente, no lo creo, pues el busca siempre justicia y no impunidad.

El día que se determinó la reunión, a sabiendas que el presidente Biden salía a otros compromisos internacionales, se acordó el ni comes y te vas.

También se vieron a los palmeros que iban a apoyar –desinteresadamente– a una precandidata, en fin.

Y a eso le sumamos los verdaderos puntos finos del gran encuentro, pero en términos reales todos los días hay encuentros, por la cantidad de temas relevantes que se tratan entre los dos países y socios comerciales.

Un punto que es importantísimo es el de la modernización de las aduanas, centros migratorios, y el administrar bien los temas de interés mutuo, porque los países –ninguno de los dos– está en condiciones, y menos México, de cargar con un peso tan grande como recibir más migraciones.

El Instituto Nacional de Migración es mencionado en muchos ámbitos como probable cuna de corrupción, del manejo de trata de personas; un instituto que depende de la Secretaría de Gobernación, y hasta la fecha no hay propuestas del ahora flamante precandidato.

Lo cierto es que, como hemos estando advirtiendo en esta columna, en política todo es posible, y el que hoy sabe la estrategia magistral es el presidente López Obrador

¿Habrá un verdadero tapado que reúna la continuidad del proyecto social y económico del actual mandatario? Seguramente sí. Podrá ser tabasqueño, seguramente sí. Y de todas las confianzas del Presidente, seguramente sí.

La decisión más difícil del presidente López Obrador es la del relevo. En todos los sexenios el por qué, la historia ya nos lo dijo. <<

carlos.bayo@angelmetropolitano.com

Twitter: @CaBayodeTroyaMx

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