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Las viudas ucranianas tratan de sobrellevar su dolor en espacios virtuales compartidos

Viudas de soldados ucranianos encuentran alivio a través del relato público de sus historias personales o compartiendo experiencias en iniciativas virtuales que les ayudan a soportar la pérdida del marido.

“El dolor está presente siempre. A veces busco evadirme, mentirme a mí misma y decirme que todo va bien. Pero es importante aceptarlo”, explica Eva Fialka, viuda de un soldado ucraniano, en la inauguración de la exposición fotográfica “Solas”, centrada en cinco mujeres que perdieron a sus maridos en la invasión rusa.

Su marido, Dmytro, era entrenador de fútbol infantil en Leópolis. Su equipo iba a jugar la final de la copa nacional tras derrotar al favorito, el “Dinamo de Kiev”, cuando comenzó la invasión rusa.

Con 39 años se había alistado voluntario en el ejército. Cayó cerca de Bakhmut el 1 de septiembre, el día en que su hija de 6 años iba al colegio por primera vez.

Eva participó en unas negociaciones para recuperar su cuerpo que se prolongaron un mes. En paralelo seguía trabajando y cuidando de su hija y de su hijo de 5 años.

“Dmytro se alistó para protegernos a mí y a los niños, para defender a toda Ucrania. Le estoy agradecida por haber sido parte de mi vida. Siempre le recordaré”, cuenta Eva.

“Hay miles de mujeres así en Ucrania. Nuestro objetivo es no dejarlas solas con el dolor. Cada una debe sentirse acompañada, que estamos juntas en esto”, declara Anastasia Abramets, directora de la plataforma virtual “Memorial”, organizadora de la exposición, que fue inaugurada la semana pasada.

“Contar sus historias es una especie de psicoterapia que ayuda a afrontar este enorme problema”, subrayó Abramets a EFE. Cada mujer reacciona a la pérdida: “La tarea de Memorial es dar una oportunidad a quienes sienten la necesidad de compartir su historia”.

Más de 3.000 historias verificadas han sido enviadas por quienes perdieron a sus seres queridos en esta guerra, según su directora.

“Cada vez que expresas tu dolor y hablas de ello sientes un desgarro. Sin embargo, poco a poco vas sintiéndote mejor”, reveló Eva. Gracias al proyecto, su desgarro es ahora “parte de un gran dolor” y sus recuerdos “se funden en la memoria de toda la nación”.

Hablar de esas pérdidas, no solo del marido, y de sus sentimientos ha ayudado también a otra ucraniana, Tetiana Vatsenko-Bondareva, a sobrellevar su dolor.

Su esposo, Denis Bondarev, era actor, tenía 38 años y no dudó en alistarse en el ejército, pese a que no tenía experiencia militar, ante la amenaza de que las fuerzas rusas tomaran Kiev. Una mina rusa le mató hace un año, tras meses bajo el azote diario de los bombardeos en la línea del frente, cerca de Zaporiyia.

“Me faltan palabras para describir lo fuerte y valiente que era. Gracias a miles de personas como él, millones de ucranianas consiguieron huir a tiempo a un lugar seguro y evitar que sus hijos sufrieran un trauma de guerra”, subraya Tetiana.

La viuda, que antes utilizaba las redes sociales con fines estrictamente profesionales, empezó a escribir sobre su pérdida desde su cuenta de Facebook. Inesperadamente, sus mensajes se hicieron virales cuando docenas y luego cientos de mujeres, que también habían perdido a su marido, respondieron y se pusieron en contacto con ella.

Tetiana creó un chat compartido con otras mujeres donde hablaban entre ellas y compartían sus experiencias.

La sociedad ucraniana aún está aprendiendo cómo afrontar la enorme pérdida y cómo ayudar a las personas traumatizadas, explicó Tetiana a EFE.

“En nuestra comunidad pueden sentirse seguras, saben que serán comprendidas por personas que pasaron por lo mismo”, explicó.

De la charla o el chat se pasó rápidamente a una ONG. Tetiana comprendió que las mujeres necesitaban todo tipo de ayuda, desde psicológica hasta jurídica, para hacer frente a una serie de retos que les planteaba la muerte del esposo.

“Hay otras iniciativas similares, pero la catástrofe es de tal magnitud que aún no es suficiente”, subraya Tetiana. EFE

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