La OTAN se prepara para finalizar su retirada militar de Afganistán

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Fotografía: EFE

Los líderes de la OTAN abordarán en la cumbre que celebran este lunes cómo seguir adelante con su retirada militar de Afganistán, a la vez que debaten el futuro apoyo de la Alianza al país asiático tras un despliegue de dos décadas.

«Trataremos Afganistán. Nuestra presencia militar está terminando, pero nuestro apoyo a las fuerzas y el pueblo afgano continuará», declaró el viernes el secretario general aliado, Jens Stoltenberg, durante una rueda de prensa previa a la reunión de mandatarios que tendrá lugar en Bruselas, en la sede de la OTAN.

El pasado 14 de abril, los ministros de Defensa y Exteriores aliados acordaron comenzar a retirar sus tropas de Afganistán el 1 de mayo, tras la decisión de Estados Unidos de poner en marcha la salida de sus militares del país asiático desde esa fecha y completarla antes del vigésimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

La OTAN ha mantenido desde 2015 en Afganistán la misión Apoyo Decidido para asesorar, entrenar y formar a las fuerzas de seguridad locales.

Los últimos 24 militares españoles destacados en el país asiático aterrizaron en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) el pasado 13 de mayo, mientras que Estados Unidos ha retirado ya a más de la mitad de sus tropas, según confirmó el jueves el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin.

En total, el Ejército estadounidense tiene la tarea de retirar 2.500 soldados, 16.000 contratistas civiles y cientos de toneladas de equipo que estaban en Afganistán para el 11 de septiembre.

Austin también dijo que EE.UU. tiene previsto estacionar algunos efectivos y equipamiento en países vecinos, aunque aseguró que las negociaciones en ese sentido «siguen en curso».

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU llevaron a Washington a poner en marcha la operación Libertad Duradera en Afganistán para luchar contra Al Qaeda y los talibanes, a la que se añadió la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) aprobada por la ONU y cuyo mando asumió la OTAN desde agosto de 2003 hasta el fin de sus operaciones en diciembre de 2014. En enero de 2015 empezó la misión Apoyo Decidido.

Stoltenberg aseguró el viernes que la Alianza ha sido «clara» sobre los riesgos que conlleva la salida militar del país asiático, pero «continuar la misión también conllevaba riesgos», y por eso se decidió «finalizar la misión Apoyo Decidido, pero seguir apoyando a los afganos», insistió.

Explicó que ese respaldo se llevará a cabo «con la presencia civil continuada que puede proporcionar asesoramiento y apoyo a las instituciones de seguridad afganas«; «financiando las fuerzas de seguridad afganas, y todos los aliados están comprometidos a seguir haciendo eso», y «mirando cómo podemos proporcionar entrenamiento desde fuera del país para las fuerzas de seguridad afganas, en especial, las fuerzas de operaciones especiales».

El político indicó que cualquier entrenamiento desde fuera de Afganistán «sería financiado por aliados de la OTAN».

Añadió que también se trabajará con los aliados de la OTAN en cómo mantener «importantes infraestructuras como un aeropuerto internacional en Kabul», «algo que la OTAN apoyará», aunque también se está «mirando cómo los aliados de la OTAN pueden ser parte de ese esfuerzo», expuso.

Agregó que en la actualidad Turquía es un aliado «clave» en lo referente al funcionamiento del aeropuerto.

«Hay un diálogo en marcha ahora entre diferentes aliados, incluido Turquía, sobre exactamente cómo podemos intentar continuar dando apoyo para el aeropuerto y asegurar que el aeropuerto siga operando según los estándares internacionales», afirmó.

Recalcó que el funcionamiento del aeródromo es importante «no solo para la OTAN», sino también para «el conjunto de la comunidad internacional, para la presencia diplomática de todos los países y, por supuesto, para la ayuda al desarrollo y diferentes organizaciones de ayuda».

Los talibanes han tomado en poco más de un mes el control de once distritos, un número récord en dos décadas, lo que siembra dudas sobre la capacidad de las fuerzas de seguridad afganas de resistir los ataques de los insurgentes.

Por otra parte, delegaciones de los talibanes y del Gobierno afgano se encuentran en Catar retomando el diálogo intraafgano, que dio comienzo en septiembre de 2020, pero quedó estancado en enero de este año.

EFE

JBR

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