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La magia argentina de Fito Páez y Andrés Calamaro deleita a 1.600 personas en Cartagena

Los músicos argentinos Fito Páez (Rosario, 1963) y Andrés Calamaro (Buenos Aires, 1961) han deleitado en la madrugada a 1.600 personas en el parque Torres, en Cartagena (sur), con la canción “La rueda mágica”, en la tercera jornada de la 28 edición del festival La Mar de Músicas.

Pocos minutos después de la medianoche, el rosarino invitaba a subirse al escenario al bonaerense, con el que ha cantado la décimoprimera canción de su segundo concierto en el festival cartagenero, donde Páez ya actuó en la décima edición, en 2004.

“Nuestra vida es un lecho de cristal. Y esta vida esta echa de cristal. Nuestra vida es un lecho de cristal. Un lecho de cristal para los dos”, con estos versos cantados a dúo, los dos iconos de la música argentina, con 16 premios Grammy Latino entre ambos, han hecho rugir a un auditorio entregado y rendido, entre el que se han podido ver varias camisetas y banderas albicelestes.

“La rueda mágica”, cantada dos veces porque Páez ha grabado su actuación en la ciudad trimilenaria de la Región de Murcia para el vídeo oficial de su último álbum “EADDA9223”, para lo que ha precisado de dos tomas, pertenece a “El amor después del amor” (1992), el disco más vendido del rock argentino gracias a temas como “Tumbas de la gloria”, “Tráfico por Katmandú” o “Pétalo de sal”, canciones que han extasiado al auditorio de Cartagena, y para las que el compositor rosarino contó con sus compatriotas Luis Alberto Spinetta, Charly García, Mercedes Sosa o Ariel Rot.

Así, Calamaro ha sido despedido entre vítores y gritos argentinos de “¡Ole, Ole, Ole! ¡Andrés, Andrés!”, en lo que ha sido un preludio de su actuación de este lunes en el mismo lugar.

Por su parte, Fito Páez ha continuado su concierto con canciones tocadas a piano, como “Dos días en la vida”, “11 y 6” o un “Un vestido y un amor”, ante una grada enfervorezida que le ha vitoreado con el mismo cántico que a su compañero y amigo Calamaro, solo que cambiando “Andrés” por “Fito”.

Igualmente, ha aprovechado las pausas entre canciones para reivindicar que “la música argentina es un tesoro mundial, cargado de exotismo” y explicar que su concierto es “una ceremonia a través del tiempo” en la que participa el público y con la que se demuestra al mundo que “no todo es una basura”.

“Dale alegría a mi corazón”, este ha sido el tema elegido por Fito Páez para cerrar su concierto, una canción en la que ha cedido el protagonismo al público cartagenero, que la ha cantado a capela durante más de un minuto, en un colofón final cargado de emoción, por lo vivido, de nostalgia, por lo pasado, y de esperanza, por lo que está por llegar: “Y dale alegría, alegría a mi corazón. Es lo único que te pido al menos hoy. Y dale alegría, alegría a mi corazón. Afuera se irán la pena y el dolor”.

La tercera jornada de La Mar de Músicas arrancaba a las 20 horas en la plaza del ayuntamiento con la actuación del grupo murciano Awakate, que con su fusión de rap, música latina y electrónica, con canciones como “ADN”, “Se pega”, “Rugido del sur” o “Las callás”, ha hecho bailar a fieles, vecinos y turistas que han presenciado gratis el concierto de este sexteto que con sus letras reivindica y defiende “la murzia tropikal”.

Asimismo, la cantante y guitarrista francesa Gabi Hartmann ha deslumbrado a las 21.30 horas al público del Cuartel de Instrucción de Marinería (CIM), en el casco histórico de la ciudad portuaria, con un repertorio de sencillos, como “Lullbaby”, “Always seem” o “Azza”, interpretados con una voz melodiosa cargada de sensibilidad y dulzura, acompasada con punteos de guitarra y aplaudida por los 200 asistentes del edificio del siglo XVIII que acoge la Facultad de Ciencias de la Empresa, de la Universidad Politécnica de Cartagena. EFE

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