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La filosofía masónica

Existen religiones, sectas y sociedades secretas, la masonería pertenece a ésta última forma. Una sociedad secreta es una organización, en la que se les exige a sus miembros, ocultar ciertas actividades, algunos de sus rituales y conocimientos. Solamente los de más alto nivel, dentro de la sociedad, conocen los grandes secretos, y bajo juramento los mantienen sólo para ellos, inclusive los miembros de la organización de más bajo nivel desconocen estas verdades.

Dentro de las más importantes sociedades secretas de la historia están los rosacruces, los iluminados, el club Bilderberg, los caballeros templarios, los sabios de Sion, calavera y huesos y por supuesto la francmasonería o simplemente masones.

Acerca de el origen de los masones existen mitos e historias muy diversas. Algunos ponen el inicio en los egipcios, o en Hiram Abif, mítico arquitecto del templo de Salomón; algunos llegan a explicarlo desde el mismo Adán de la Biblia. Sin embargo, el principio masónico más aceptado es el que fue una sociedad secreta del siglo XIII que procedía del gremio medieval de constructores Estos constructores de la alta Edad Media tenían costumbres y ritos sociales que es a lo que se denomina masonería.  Divididos en canteros y albañiles se organizaban en logias, que eran las oficinas o refugios en donde se reunían y que se situaban en un edificio, a un costado de la catedral en construcción. El arquitecto maestro se encargaba de dirigir la disciplina de sus aprendices; ahí se establecían las leyes y los ordenamientos secretos de la construcción. En estas reuniones se crearon los símbolos de la organización, dentro de los cuales el más importante es la escuadra y el compás que muchos conocemos.

La escuadra representa equilibrio, equidad y el compás que significa la espiritualidad y la igualdad. Sus símbolos también eran numéricos y entre los más sagrados tenían al 3,5, 7 y 9; asimismo, los colores en los estandartes de la sociedad eran el azul y el blanco

A partir de estos gremios medievales se conservaron en la Edad Moderna, los ritos, la fraternidad y la secrecía de sus conocimientos. Fueron perseguidos en los siguientes siglos ya que formaban una organización con poder, al margen de la sociedad en la que vivían; el día de hoy la masonería sigue funcionando ya de manera legalizada.

Dentro de los principios filosóficos de la masonería se encuentran, el creer en un poder Superior, usar la razón para la adquisición de conocimientos que nos llevarán a la verdad, mediante esta sabiduría, la consecución de la libertad, la igualdad y fraternidad de la humanidad.

Tengamos mucho cuidado si queremos participar en una sociedad secreta, ya que no siempre tienen fines buenos y, en ocasiones, suelen manipular a los participantes para alcanzar objetivos de interés personal para los organizadores.

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