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La “dragona” Lola Índigo muda de piel con reguetón y flamenco en el Teatro Real de Madrid

Como dragona, Lola Índigo sigue cambiando de piel. Rompe paradigmas, atraviesa estilos y pisa fuerte dentro del género urbano. La joven cantante española demostró que se merece los honores tras emocionar a un desbordado Teatro Real, lugar histórico de Madrid que abre las puertas a las estrellas de las nuevas generaciones.

Por las alfombras de terciopelo color vino tinto corrían adolescentes vestidos con cadenas y pelucas fosforescentes. Todos querían mimetizarse con la imagen de la artista del éxito “La niña de la escuela”, tema que interpreta con las latinoamericanas Belinda y Tini.

Al entrar ya estaba proyectado sobre el telón uno de los símbolos de la diva de pelo largo: las alas de dragón, las cuales avivaron el fuego entre los casi dos mil asistentes que sabían que esa era la señal de que estaban por llegar temas de su nuevo disco, “El dragón” (2023).

Con 20 minutos de retraso, la madrileña, en una escena semejante a la de un anime japonés, emergió de un huevo gigante vestida con un traje de látex negro, emanando su vínculo con este animal mitológico.

Acompañada por sus ocho bailarines, comenzó a cantar las primeras estrofas de “Animal”, canción que pertenece a su último disco.

Al finalizar el tercer tema, el público permanecía sentado pero alzando sus carteles. Fue en ese momento que Lola, con los ojos llorosos y la voz rota, se dirigió a un teatro lleno y dijo: “en mi vida hubiese imaginado que iba a poder cantar en un sitio así, era mi sueño”.

MUCHOS ARTISTAS, MUCHOS ESTILOS

Una animación 3D proyectó la imagen de la joven bailarina caricaturizada con el mismo estilo de su álbum “El dragón”. Este telón digital abrió la segunda parte del concierto, donde la artista apareció de blanco y de ese color permaneció hasta el final del espectáculo.

En esta parte, la madrileña tocó el tema “Dragón” donde habla sobre la soledad y la ansiedad, problemas que ha enfrentado a lo largo de su carrera musical.

Durante esta canción, estuvo acompañada por la música española Belén Aguilera, que según dijo la artista, la acompañó durante el proceso de grabación del tema y sin ella “no se hubiese animado a hacer esto”.

Índigo se ha convertido en uno de los símbolos femeninos españoles de la música urbana, y eso también lo demuestran sus duetos, uno de ellos con el puertorriqueño Luis Fonsi, a quien invitó esta noche a compartir escenario con ella para cantar “Corazones rotos”.

EL FLAMENCO DIJO PRESENTE

Tras casi una hora de escuchar reguetón, llegó el momento del flamenco.

El escenario se transformó de ambiente japonés-medieval a cinco sillas en el escenario, donde entraron artistas de este género español, quienes la iban a acompañar en los temas: “Canciones que hace tiempo no cantaba” y tres éxitos de sus dos primeros discos: “No se toca”, “Inocente” y “Mala cara”, reversionados al estilo andaluz.

Fue así que la bailarina española reconoció la influencia de Andalucía en su música. “Tanto arte concentrado en una misma provincia”, exclamó y presentó a Pepe y Vicente el Vizio, dos jóvenes de la región andaluza, que fusionan el tradicional ritmo sevillano con rap. Con el dueto cantó una canción que aún no se estrena.

La gente, a pesar de no conocer la letra, aplaudía, coreaba y acompañaba con un “olé” cada cosa que se recitaba en el recinto.

Lola no dejó un espacio sin llenar, incluso mientras se cambiaba, su cuerpo de bailarines tenía preparada una coreografía para continuar alentando al público.

La joven cantante demostró que ya no es la misma de 2019, pero no renegó de su pasado, ya que cerró la noche con la que fue su primera canción, “Ya no quiero na”.

Lola Índigo es de las artistas más influyentes de la nueva escena musical que siempre está reinventándose. Agárrense fuerte que, a este ritmo, “la dragona” va a continuar incendiando los escenarios. EFE

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