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Kishida pide a su partido que corte lazos con la Iglesia de la Unificación

El primer ministro nipón, Fumio Kishida, dijo este miércoles que los miembros de su partido deberán revisar su relación con la controvertida Iglesia de la Unificación, indirectamente relacionada con la muerte del exmandatario Shinzo Abe, “y cortar los lazos en el futuro”.

“La libertad religiosa es muy importante en la Constitución, sin embargo, en las actividades políticas, incluso estas organizaciones tienen que cumplir con las reglas de la sociedad y los políticos tienen que tener cuidado en sus relaciones con estas organizaciones problemáticas”, dijo Kishida hoy en una rueda de prensa.

El mandatario habría pedido a los miembros de su partido, el Partido Liberal Democrático (PLD), que examinen los lazos con este grupo y los corten en el futuro, además de fortalecer el sistema de cumplimiento y verificación del mismo y buscar una forma de compensación y ayuda a las víctimas de este credo.

Tetsuya Yamagami, un exmilitar de 41 años residente en Nara, disparó mortalmente a Abe el pasado 8 de julio al considerar que este tenía vínculos con dicho credo, al que creía responsable de haber llevado a la ruina a su familia a través de ventas religiosas y donaciones por parte de su madre, que era miembro de él.

El sospechoso planeó en un principio atentar contra líderes de esta organización pero finalmente se decantó por marcar a Abe como objetivo después de ver un videomensaje enviado por el exmandatario en apoyo a un grupo afiliado a la Iglesia de la Unificación, también conocida como la “Secta Moon” en Latinoamérica o “Moonies”.

El escrutinio mediático del grupo ha aumentado tras la muerte de Abe y los medios nipones se han hecho eco recientemente de numerosos casos de parlamentarios del gobernante PLD, y otros partidos, que han recibido algún tipo de apoyo de esta organización o han participado en eventos de sus afiliados.

Kishida también se refirió hoy a las críticas con respecto al funeral de Estado de Abe, que se celebrará el 27 de septiembre en el emblemático estadio Nippon Budokan de Tokio, costará al menos 250 millones de yenes (unos 1,8 millones de euros) y al que se espera que asistan unas 6.400 personas.

“Muchos países expresaron el deseo de asistir al funeral y tenemos que responder a sus condolencias. Dicho esto, este funeral de Estado no pretende obligar al público a hacer lo mismo”, dijo el primer ministro, aunque no quiso pronunciarse sobre la cantidad exacta que se destinará al mismo.

Entre las principales figuras extranjeras que tendrían previsto asistir al funeral se encuentran el ex presidente de Estados Unidos Barack Obama, la actual vicepresidenta, Kamala Harris, y el presidente francés, Emmanuel Macron.

EFE

JBR

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