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Jeffrey Dahmer “El Caníbal de Milwaukee”

Considerado uno de los peores asesinos en serie de la historia, Dahmer tomó la vida de 17 personas jóvenes, en su mayoría pertenecían a minorías.

Cuánta razón tiene el youtuber Dross cuando dice “La realidad supera por mucho a la ficción”, en esta época las historias de terror comienzan a escucharse, historias de espíritus y monstruos que buscan quitarnos el sueño por la noche, películas que nos tienen en la orilla de la silla, sin embargo, a veces pienso que estas son solo una manta que cubren historias que de verdad pasaron, con víctimas que de verdad existen, vidas que fueron tomadas por personas sin escrúpulos que no solo se las arrebataban, sino, que antes de eso, había todo un ritual de dolor y sufrimiento.

Tal es el caso de Jeffrey Dahmer “El Caníbal de Milwaukee” quien en su camino de sangre llegó a ser conocido como uno de los peores asesinos en serie de la historia de Estados Unidos por el nivel de perturbación que podía contener cada uno de sus crímenes.

Tan solo entre 1978 y 1991 asesinó a 17 jóvenes. Llegando incluso a arrebatarle la vida a la primera de sus víctimas en la casa de sus padres, y algunas otras en la de su abuela. Sí puede percibirse un criterio étnico en sus ataques, puesto que 14 de estas personas pertenecían a minorías, siendo 9 afroamericanos.

Usualmente, el caníbal solía conocer a sus víctimas en espacios sociales como bares, luego ya en confianza las orillaba a un lugar privado, como hoteles o las casas ya mencionadas, ahí, procedía…

Como ya dije, la monstruosidad de sus ataques no yacía solo en privar de la libertad y luego de la vida a los jóvenes, de hecho, podría decirse que esta era la parte más “compasiva del proceso” ya que, en la mayoría de los casos, ya como un asesino experimentado, Jeffrey se dedicaba a sedar a sus víctimas para después estrangularlas, pero después, Dahmer cometía actos necrofílicos y de canibalismo, mientras que también gustaba de conservar partes de sus víctimas, principalmente huesos.

Dicen que los monstruos no nacen, se crean poco a poco, y en la mayoría de los casos dan señales de que algo no anda bien, en el caso de Jeffrey, nacido en 1960, comenzó a mostrar gusto por coleccionar cuerpos de animales, poco a poco sus perturbadoras fantasías sexuales comenzaron a aumentar hasta que en 1978 toma su primera víctima, un chico que toma y asesina a golpes antes de ir a un concierto. Posteriormente sería diagnosticado con trastorno límite de la personalidad, esquizofrenia y trastorno psicótico, lo que pudo dar una explicación del origen de sus extraños deseos de sangre, más no justificó los actos que cometió, por lo que fue condenado a 15 cadenas perpetuas.

Su captura fue un golpe de suerte de una de sus víctimas quien ya esposado pudo golpear a Dahmer para escapar, para que posteriormente la policía indagara en su casa y se encontrara con la horrorosa sorpresa de los trofeos que tomaba de sus víctimas: Una cabeza en el refrigerador, genitales, cráneos, huesos, fotos, entre otras cosas que el asesino coleccionaba.

Para muchos un golpe de justicia, para otros, una atrocidad, pero en 1994 Jeffrey Dahmer “El Caníbal de Milwaukee” perdería la vida a manos de un compañero en la correccional donde yacía.

Lo más curioso y aterrador de este caso es que Dahmer pudo pasar años desapercibido, siendo visto como un chico normal que incluso pudo llegar a la universidad, era un depredador que esperaba el momento justo de vulnerabilidad para atacar. El terror de este golpe de realidad está en ¿Cuántas veces no habremos estado sentados en un bar con quizá otro Dahmer al lado?

Estudiante de la carrera de Periodismo y Comunicación Pública del ITESO de Guadalajara, Jalisco.

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