Más

Suscribirse

Redes Sociales

Inseguridad y falta de recursos llevan a los sudaneses a huir y hasta beber agua del Nilo

l aumento de escasez de productos y servicios presiona a más habitantes de Jartum a querer desplazarse a otras áreas más seguras del país y hasta beber agua del río Nilo ante la falta de este recurso básico, en medio de esfuerzos por parte de diferentes actores para que las partes enfrentadas en Sudán negocien un nuevo alto el fuego.

“Traemos agua del Nilo en carros tirados por burros”, dijo a EFE Ali Salem, abogado, que señaló que él y su familia no se han desplazado únicamente “por temor” a que su casa “sea saqueada”.

La creciente inseguridad no se limita al recrudecimiento de los combates, sino también a los robos y saqueos de propiedades que van desde vehículos privados hasta comercios y viviendas, sobre todo en los distritos del sur, este y el norte de Jartum, informaron a EFE residentes en la capital.

Estos lugares privados son ocupados para uso militar y, hoy mismo, el Ejército sudanés, enfrentado desde el 15 de abril con las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), volvió a acusar a sus rivales de “vestir ropa de civil”, “usar vehículos civiles robados en todos sus movimientos” y “refugiarse en casas de los ciudadanos”.

SIN AGUA NI DINERO PARA PAN

El sufrimiento se nota más en distritos ubicados a las afueras de la capital y el sur de la vecina ciudad de Um Durman, escenarios de continuos bombardeos y enfrentamientos, así como por una gran falta de alimentos, medicinas y servicios como electricidad, comunicación y agua.

Habitantes del barrio Al Barari (este) se quejaron a EFE de que siguen sin agua desde el inicio de los combates, por lo que numerosas familias tuvieron que desplazarse a otros estados sudaneses considerados más estables del este y el norte, mientras que el precio de los productos se ha duplicado.

“Las panaderías se quejan por la falta de harina de pan y de gasolina y el precio de una pieza de pan se ha duplicado”, dijo a EFE otro vecino identificado como Abdel Jaliq.

“Estamos pensando en migrar a otro estado donde hay más estabilidad y una relativa abundancia de productos básicos que provienen de Egipto”, agregó.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el número de desplazados internos en Sudán pasa ya del millón de personas, mientras que la cifra de ciudadanos que han huido a países vecinos se eleva a más de 300.000 desde el inicio del conflicto.

A Egipto han llegado unos 200.000 desplazados desde mediados de abril, según las autoridades egipcias, que anunciaron hace dos días que los sudaneses tendrán que obtener una visa de entrada al país árabe, algo que no pasaba anteriormente para los niños, mujeres y varones menores de 16 y mayores de 45 años.

Esta medida se tomó, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores egipcio, Ahmed Abu Zeid, porque se había detectado en el último periodo que las “actividades ilegales realizadas por individuos y grupos en el lado sudanés de la frontera se habían extendido, falsificando visas de entrada a Egipto con el fin de generar beneficios”.

¿NUEVA TREGUA?

Más de diez treguas han sido alcanzadas en las últimas ocho semanas en Sudán, aunque sólo la última de 24 horas que comenzó el sábado ha sido respetada por las partes en conflicto, lo que, según los medidores, alivió el sufrimiento de los habitantes de Jartum en ese periodo tan corto de tiempo.

En un comunicado conjunto, Estados Unidos y Arabia Saudí lamentaron hoy “la vuelta por las dos partes a la violencia inmediatamente después del fin del alto el fuego” y afirmaron que “una solución militar al conflicto es inaceptable”.

Este llamamiento ha sido respondido positivamente por las FAR, que aseguraron, en un comunicado, su “plena disposición a negociar para lograr la estabilidad”, si bien acusaron al Ejército de “no dejarnos otra opción más que defendernos y repeler a los golpistas en todos los ejes”.

Por su parte, el Ejército sudanés, que no ha reaccionado todavía al llamamiento de los mediadores, afirmó hoy haber matado a “centenares” de paramilitares en “operaciones de peinado” en Jartum, en las que admitió que murieron “un número de mártires de las fuerzas armadas” tras el fin de la tregua.

Aunque no hay número de víctimas militares, Naciones Unidas cifra en 850 los civiles muertos desde que comenzó el conflicto.EFE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *