Impulsar lectura en México es una «quijotesca labor», dice directora de FIL

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Impulsar lectura en México es una "quijotesca labor", dice directora de FIL

Impulsar la literatura en México es una «quijotesca labor», explica a Efe Marisol Schulz, la influyente directora de la Feria Internacional del Libro (FIL), tras recibir el Premio Juan Pablos al Mérito Editorial y confesar que nunca pensó que se dedicaría en cuerpo y alma a esta labor.

«El premio me ha hecho regresar a mi trayectoria y recordar cómo comencé. Nunca pensé que iba a ser editora, siempre supe que iba a seguir en el mundo de los libros pero nunca pensé que sería editora de un libro», recuerda Schulz.

En ese ejercicio, en retrospectiva, la directora se da cuenta que lo que la llevó hasta donde está ahora fue «comenzar como lectora».

Marisol recuerda su infancia asombrada por las historias que leía en los libros y le parece una pena que se le adjudiquen valores negativos a la lectura.

«En algunos momentos de la vida es un castigo ir a la biblioteca cuando eres niño, yo creo que el gran premio debería ser ir a la biblioteca, se tiene que dar esta revalorización a la lectura en términos de la sociedad y es lo que yo pretendo siempre», comenta.

Impulsar lectura en México es una «quijotesca labor», dice directora de FIL.
Fuente: Pixabay

Una encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicada este año, dejó ver que el 43 % de la población alfabeta del país lee al menos un libro al año y que en promedio son 3,7 los ejemplares los que este sector revisa.

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Los bajos índices de lectura en el país son algo que siempre le han preocupado a la directora, pero más que desanimarla, la han impulsado a buscar nuevas formas acercar al público a los libros.

«Es casi una labor quijotesca, pero así la he asumido siempre, como algo que yo disfrutaba y que es mi trabajo contagiar el amor por la lectura, no promoverla (…) Quisiera que los demás leyeran de la manera en la que yo pude disfrutarlo», menciona.

COMPLICIDAD CON CARLOS FUENTES

Marisol reconoce algunos errores que la azarosa labor editorial comprende a la hora de aceptar o rechazar un manuscrito, pero el primer acierto que marcó su destino fue el primer libro en el que colaboró como editora y que la introdujo al mundo de la literatura.

«Trabajaba en Alfaguara y el que era mi jefe me dijo, acabamos de contratar un inédito de Carlos Fuentes, ‘El naranjo'(1992). Yo era una admiradora y lectora de Fuentes, para mí pensar que tenía un manuscrito inédito suyo y que me tocaba trabajarlo era un reto personal y un compromiso como no había tenido ninguno otro», recuerda.

Su labor fue titánica, empezando por la comunicación que llevó a cabo con el autor de «Aura»(1962), pues Fuentes vivía en Londres, Inglaterra, y todo se trabajó por medio de fax y teléfono.

Con el tiempo la editora logró mantener una amistad cercana con el autor, así como con muchos otros.

«Con ese libro inicié mi carrera como editora literaria», asegura Schulz, quien también editó grandes nombres como Augusto Monterroso o José Saramago.

REGRESO Y ESPERANZA DEL MUNDO EDITORIAL

Durante ocho años consecutivos Marisol ha estado al mando de la reunión editorial más importante de Iberoamérica, la FIL de Guadalajara.

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Es una de las muchas mujeres en el país que dirigen festivales dedicados al arte y, aunque no le da un mérito especial al género femenino en este ámbito, piensa que probablemente es la noción de trabajo en equipo lo que las mantiene al frente de estos grandes proyectos.

Marisol lideró el barco en uno de los momentos más críticos por los que la feria había atravesado en sus ahora 35 años de historia.

El 2020, cuando la pandemia estaba en el punto más crítico en el país, obligó a la editora a explotar al máximo la creatividad y con ello transformar su formato y abrirse a la virtualidad, lo que devino en un caso de éxito al contar con 21 millones de espectadores de 81 países.

«El mensaje ahora es ¡queremos volver!», relata la directora que está segura que este año, si bien no se recuperará por completo la industria editorial, la presencialidad del evento sí contribuirá a resarcir algunas pérdidas.

Con un total de 600 ponentes, la FIL se llevará a cabo del 27 de noviembre al 5 de diciembre y expone un programa diverso en un formato 70 % presencial, donde se presentarán autores como Leonardo Padura, Laura Restrepo, Camila Sosa Villada, y un 30 % virtual con la participación de Isabel Allende, Ken Follet y Paul Auster.

El encuentro estará dividido por primera vez en dos sedes, el programa general en la Expo Guadalajara, y la FIL Niños que se llevará a cabo en el Centro Cultural Universitario para cumplir con las normas de sanidad requeridas.

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