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Identificadas cinco víctimas de una matanza de estudiantes en Perú, 30 años después

Cinco estudiantes de la Universidad La Cantuta desaparecidos por el grupo militar encubierto Colina en 1992 fueron plenamente identificados por el Instituto de Medicina Legal, informó el diario La República, más de 30 años después de esta matanza por la que fue sentenciado el expresidente peruano Alberto Fujimori.

Los forenses de Medicina Legal identificaron, con pruebas de ADN, a Dora Oyague, Marcelino Rosales, Bertila Lozano y Felipe Flores, cuatro de los diez estudiantes universitarios desaparecidos por el grupo Colina junto al profesor Hugo Muñoz en 1992.

Además, un quinto estudiante fue identificado con los restos encontrados en una diligencia realizada el año pasado en las fosas ubicadas en el distrito de Cieneguilla, donde el grupo Colina enterró a sus víctimas.

Los restos óseos de los cuatro primeros fueron recuperados de las fosas de Cieneguilla, en el este de Lima, y enviados en 1993 a un laboratorio en Inglaterra, pero solo uno de los estudiantes pudo ser identificado en ese momento.

En ese año, la fiscal de la Nación, Blanca Nélida Colán, solo autorizó la comparación de muestras de Felipe Flores, según recordó La República.

El diario informó que la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) logró ubicar el año pasado las muestras de las cuatro víctimas en el archivo del Servicio de Ciencias Forenses de la ciudad de Birmingham y tramitó su repatriación a Perú.

El lunes, el fiscal Luis Enrique Valdivia y el biólogo forense Carlos Tello informaron a los familiares sobre el resultado de las pruebas de ADN, tras una comparación con muestras actuales de sus seres queridos.

Asimismo, Valdivia corroboró que un pequeño trozo de codo encontrado el año pasado en una nueva diligencia en las fosas de Cieneguilla corresponde al estudiante Armando Amaro Cóndor, el hijo de Raida Cóndor una de las activistas que llevó adelante la búsqueda de los desaparecidos de La Cantuta ante la justicia peruana e interamericana.

A los cinco estudiantes identificados plenamente por Medicina Legal se suma Enrique Ortiz Perea, la única víctima que fue encontrada completa en una fosa de Huachipa a finales de 1993.

“Con él, son seis identificados por ADN. Nos faltan cuatro. El Estado debe continuar con la búsqueda. Está pendiente una diligencia más en Cieneguilla y se tiene que realizar de una vez. Llevamos esperando 32 años”, declaró Gisela Ortiz, hermana de Enrique Ortiz, al periódico limeño.

El Ministerio Público tiene pendiente realizar siete semanas de búsqueda de nuevos restos en las fosas de Cieneguilla, pero aún no programan esas diligencias y hasta ese momento los restos identificados no pueden ser entregados a sus familias, denunciaron los familiares al matutino.

La desaparición de los 10 estudiantes y un profesor de La Cantuta se produjo en uno de los años más violentos de la historia de Perú y solo unos días después del ataque con coche bomba que lanzó el grupo subversivo Sendero Luminoso contra la calle Tarata, en Lima, que dejó una veintena de muertos en julio de 1992.

El secuestro y muerte de estudiantes La Cantuta fue uno de los dos casos de violaciones de los derechos humanos por los que fue condenado Fujimori a 25 años de cárcel, una pena que cumple en el penal de Barbadillo en la actualidad.

El otro caso fue la matanza de Barrios Altos en 1991 de 15 personas, incluido un niño, a manos del grupo Colina cuando celebraban una fiesta y que presuntamente confundieron con una reunión de supuestos miembros de Sendero Luminoso en el centro de Lima. EFE

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