Más

Suscribirse

Redes Sociales

Hacer lo correcto es más difícil

El Presidente sabe –y lo sabe muy bien– que mentir jamás te protege de la verdad, y no se trata de justificar, pero hay muchos temas que se sembraron en décadas pasadas y hoy florecen en esta sociedad.

La injusticia social es un cáncer que produce violencia en casos de inseguridad; la desigualdad es la madre de muchos casos de vandalismo, o la abuelita que vende droga en su tiendita, obligada y amenazada, porque tiene la necesidad de mantener a sus hijos y nietos al pasar a ser el sostén de la familia.

Esto no quiere decir que sea correcto, pero es un tema muy complejo, como muchos otros de injusticia social.

El Presidente lo sabe. Y tan lo sabe que los programas sociales, más que como algunos adversarios señalan que son electoreros, son más bien –sin duda alguna–, programas para que la brecha tan grande vaya disminuyendo y la gente tenga mejores oportunidades de vida.
¿O qué pasaría sin esos programas sociales, se han preguntado qué haría la gente para sobrevivir?

Tener fe y confianza para hacer lo correcto también se manifiesta en las urnas, no sería lógico que ante el esfuerzo de nuestro mandatario la gente votara por lo mismo de antes, ¡qué va! El pueblo no es lo que era antes, y no es por capacidad intelectual, es porque jamás fue tonto, más bien estábamos desinformados.

El sistema de información que impuso nuestro mandatario ha sido tan innovador como eficaz. Vaya logro, que además de informar al pueblo día a día, es un sistema que no necesita a ningún medio para informar y menos pagar para difundir la palabra del señor Presidente.

Claro, esto es por su propia autoría y no por algunos colaboradores, que, en lugar de administrar, han dejado que algunos conservadores sigan golpeando a nuestro jefe del Ejecutivo federal, con información sin muchas veces contar con los contextos de origen.

En esta columna hemos señalado muchos tópicos que el Presidente ha mencionado desde hace mucho tiempo, como la administración y el tema vital del agua, que al día de hoy ningún precandidato lo trae en su agenda, ¿por qué será?

¿Acaso no se dan cuenta algunos que, lejos de tratar de ser bufones del Presidente, se trata de proponer soluciones reales al pueblo, en lugar de irse a localidades y de manera histriónica ponerse flores e incienso o recibir bastones de mando?

Caray, parecen escenas de telenovelas, pero el pueblo ya tuvo su dosis de intoxicación durante décadas, donde la más longeva de las dictaduras iba de la mano de esos melodramas que manipulaban al pueblo y lo trataban de idiotizar.

La “caja de los sueños” con la dictadura era la simbiosis perfecta. ¿Cuánto vale haber roto eso? El único que lo logró fue nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pero, por desgracia, algunos funcionarios que fueron designados por lealtad no supieron ni saben estar a la altura; ya la historia, la justicia y el pueblo los calificará.

Porque los errores de terceros no pueden ser imputados a nuestro Presidente. Jamás. Cada quién deberá presentarse ante la historia y dejar su expediente de resultados.

O qué, ¿la Cuarta Transformación debe ser la continuación de lo peor que tuvo el PRI? Jamás de los jamases. Y nuestro Presidente lo sabe. Mentir nunca nos protege de la verdad, una máxima de Andrés Manuel López Obrador.

Por cierto, vivimos una época de intenso calor y el tema de la energía eléctrica tiene responsable; el calor es consecuencia natural de vida, del cambio climático, tal vez de miles de factores, pero nunca de la Comisión Federal de Electricidad.

Lo que sí, es una empresa con grandes funcionarios y empleados que se juegan la vida en los desastres naturales para que todos tengamos energía eléctrica. Me atrevo a decir de las mejores del mundo, por sus colaboradores, por lo que no debemos juzgarla por el titular tan nefasto que hoy tiene.

De este trajín de vida intercalemos algunos silencios para ver las cosas como son y elijamos al siguiente Presidente, que tampoco la tendrá fácil y necesita de toda la sociedad para seguir construyendo la grandeza de México.

Los retos son enormes, pero han sido más los avances. Hay mucho por recomponer dentro de la descomposición que cosecharon los conservadores, con empresas, contratos, concesiones, gubernaturas, crimen organizado, etcétera.

Hasta medios poderosos que desvirtuaban todo a su favor, hoy insisten en seguir o tratar de recuperar lo que afortunadamente perdieron, porque vaya que hay medios que son verdaderas enciclopedias de notas terribles que al verlas deprimen al más santo.

Y lo anterior no quiere decir que se tape el sol con un dedo, pero se trabaja desde la raíz para ir disminuyendo todos esos dolorosos temas.

Hace falta mejor difusión de los logros de nuestro Presidente, que son muchísimos, y al rato que no esté lo vamos a extrañar mucho, porque vaya que será difícil para el siguiente, que seguro lo hará bien al llenar la silla de nuestro Andrés Manuel Corazón de León. <<

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *