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Guatemala eligió al exdiputado Bernardo Arévalo y en Ecuador va la segunda vuelta

La segunda vuelta electoral en Guatemala se definió entre el sociólogo y exdiplomático de 64 años, Bernardo Arévalo, hijo de Juan José Arévalo, quien fuera el primer presidente electo por voto popular en su país tras la Revolución de 1944; y la exprimera dama Sandra Torres, quien representó al partido político Unión Nacional de la Esperanza (UNE), formación socialdemócrata que giró hacia el conservadurismo durante la campaña.

Un hecho significativo y que provocó el que cientos de guatemaltecos salieran a las calles a protestar fue la intención de la Fiscalía nacional de anular la participación del Movimiento Semilla, partido del ganador, aludiendo presuntas irregularidades en la creación de la facción política.

Esta incertidumbre se mantuvo durante semanas antes del desenlace que ubicaría como ganador a Bernardo Arévalo con el 58 por ciento de la votación general, contra el 37 por ciento que obtuvo su contendiente Sandra Torres, de Unión Nacional de la Esperanza (UNE).

El actual ganador, que tomará posesión de mando el 14 de enero de 2024, nació en Uruguay porque su padre pasó al exilio tras el derrocamiento militar del expresidente Jacobo Árbenz en 1954, y en su adolescencia regresó a Guatemala; hecho que fue utilizado en su contra por su rival, pero que no disminuyó su simpatía popular que lo calificó como el “candidato anticorrupción” por su labor en el Congreso.

Durante su carrera diplomática, ocupó diversos cargos como cónsul en Israel, embajador en España y viceministro de Relaciones Exteriores en su país; actualmente es diputado en el Congreso por Movimiento Semilla, el partido que nació a raíz de las protestas de 2015 y que llevaron a la dimisión del entonces presidente, Otto Pérez Molina, actualmente condenado por corrupción.

“Trabajaremos por garantizar instituciones que ganen su confianza porque esta victoria es del pueblo y ahora, unidos como pueblo de Guatemala, lucharemos contra la corrupción”, dijo Arévalo en su primer mensaje como ganador de la presidencia.

MUERTE CRUZADA Y URNAS EN ECUADOR

Ecuador definirá quién será su presidente el 15 de octubre, en la contienda entre Luisa Gonzáles, candidata del partido Revolución Ciudadana del expresidente Rafael Correa, quien encabezó las preferencias con el 33 por ciento; seguida del empresario Daniel Noboa de la coalición Alianza Acción Democrática Nacional (ADN) que incluye grupos como el PID (Pueblo, Igualdad y Democracia), Mover y algunos exmiembros de Alianza País, quien obtuvo el 24 por ciento.

Luisa González tiene 45 años, cuenta con una maestría en Economía Internacional y Desarrollo de la Universidad Complutense de Madrid y se ha desempeñado como Secretaria Nacional de la Superintendencia de Compañías, vicecónsul de Ecuador en Madrid y viceministra de Gestión Turística durante el gobierno del expresidente Correa.

Ha declarado en múltiples ocasiones que “aspira a convertirse en la primera mujer presidente electa de Ecuador” y que, de obtener la presidencia, su “principal asesor será Rafael Correa”; asimismo, antes de candidatear, se desempeñó como asambleísta del movimiento UNES, que agrupaba los movimientos y organizaciones afines al correísmo.

Daniel Noboa, tiene 35 años y es hijo de Álvaro Noboa, uno de los hombres más ricos de Ecuador, quien ha sido candidato electoral en diversas ocasiones, inclusive perdió en la segunda vuelta de 2006 ante el expresidente Rafael Correa, y de Anabella Azín, doctora, asambleísta y legisladora de la última Constituyente de 2007.

Cuenta con titulación en Ciencias de la Universidad de Nueva York y en Administración de Empresas; asimismo, fue legislador y ocupó el cargo de presidente de la Comisión de Desarrollo Económico y Productivo, donde tramitó leyes en el ámbito tributario y de inversiones.

Por su parte, la alianza Gente Buena-Construye, que tenía al asesinado Fernando Villavicencio como su líder, se quedó con el tercer lugar en las preferencias, tras ser reemplazado por Christian Zurita.

En los comicios también se votaron dos consultas populares respecto al futuro del Parque Nacional Yasuní y la región del Chocó Andino, siendo el resultado ampliamente a favor de no explotar los recursos naturales en estas zonas del país debido a su gran biodiversidad.

Cabe resaltar que estas votaciones responden a la figura de la “Muerte cruzada”, un mandato de elecciones anticipadas, según lo estipulado en el Artículo 148 de la Constitución ecuatoriana, que fue activada por el actual mandatario Guillermo Lasso, quien firmó el decreto para disolver el Parlamento cuando se votaba la intención de destituirlo y luego enjuiciarlo, por, supuestamente, haber tolerado un presunto desfalco en una empresa estatal.

(Con información de EFE)

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