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Exjefes del BCI alertan de riesgo de reforma judicial en la economía israelí

Dos exgobernadores del Banco Central de Israel (BCI), Karnit Flug y Jacob Frenkel, se han unido para advertir del daño que la reforma judicial que impulsa el nuevo gobierno de Benjamín Netanyahu puede infligir en la economía israelí e incluso afectar negativamente a su calificación crediticia.

“La radical revisión del poder judicial asestará un duro golpe a la economía de Israel y a sus ciudadanos”, afirman en un artículo de opinión conjunto publicado en Yedioth Aharonoth, periódico de mayor tirada del país, Flug, quien ejerció como jefa del BCI cinco años hasta 2018, y Frenkel, a cargo de la entidad entre 1991 y 2000.

“Se espera que el debilitamiento del sistema judicial disminuya la disposición de los inversionistas extranjeros a invertir en Israel y a un aumento en el costo de recaudar fondos para el gobierno israelí como resultado de una posible degradación en la calificación crediticia del país”, explicaron Flug y Frenkel.

La reforma judicial propuesta por el actual ministro de Justicia, Yariv Levin -confidente de Netanyahu-, socava la independencia del poder judicial y lo politiza, un riesgo para el sistema de equilibrios de una democracia, que ha provocado amplias protestas en la calles, con más de 130.000 manifestantes en todo el país en las últimas, el pasado sábado.

La reforma limita drásticamente la autoridad del Tribunal Supremo, ya que una minoría parlamentaria simple podrá revocar sus sentencias cuando estas impliquen cambios en leyes o decisiones gubernamentales; además de otorgar al gobierno control sobre el comité de selección judicial y limitar la autoridad de los asesores legales del Ejecutivo.

“La situación de Israel todavía está lejos de la de países como Hungría y Polonia, y su situación es muchísimo mejor que la de Turquía, pero es importante comprender que existe una conexión entre procesos aparentemente no relacionados, como la capacidad del poder judicial para criticar al gobierno y confianza en la economía, que afecta el desempeño económico”, escriben Flug y Frenkel.

La reforma preocupa a amplios sectores de la sociedad israelí, incluso a su pujante sector de la alta tecnología, motor del rápido crecimiento israelí en las dos últimas décadas, donde 130 empresas han convocado mañana una huelga para protestar sobre la amenaza de la reforma judicial sobre la democracia liberal de Israel, que la consideran el sostén de la economía.

“Es suficiente que surjan dudas sobre el compromiso del gobierno con el principio férreo de la separación de poderes para que la imagen de Israel, fundamental para los inversores en el país y en el extranjero, se vea afectada”, afirman los dos exgobernadores del BCI, quienes aclaran que sus posiciones se basan en “muchos años de experiencia y participación personal en el manejo de los desafíos económicos de Israel”.

“En el mundo moderno, el crecimiento económico y la prosperidad requieren estabilidad y reglas de juego claras y consistentes que permitan un horizonte de planificación a largo plazo. En el momento actual, cuando reina la incertidumbre geopolítica y económica en todo el mundo, precisamente en un período tan sensible es muy fácil destruir una imagen económica, y muy difícil restaurarla”, advirtieron.

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s (S&P) indicó a principios de este mes que los planes de reforma judicial, así como las políticas de línea dura del nuevo gobierno en Cisjordania, podrían afectar negativamente la calificación del país.

EFE

JBR

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