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El vaticano preserva cabeza de una monja “endemoniada”

El vaticano preserva cabeza de una monja "endemoniada"

La cabeza de la monja ha sido preservada por más de 300 años y permanece intacta.

En 1742 en el monasterio de Hohenwart, Alemania una monja llamada Josephine Rosenthal apareció embarazada de un momento a otro, sin embargo, ella siempre afirmó que no mantuvo relaciones sexuales en ningún momento.

A raíz de esto, fue sometida a diversas pruebas con las cuales se comprobó que mantenía su virginidad. Al descubrirlo la historia se propagó a diferentes lugares de Alemania, y nuevamente, fue sometida a pruebas en las que se confirmó nuevamente su virginidad.

Se afirmó que la monja había recibido una Inmaculada Concepción, por lo que, el padre Aaric estuvo de acuerdo con que esto era un evento sagrado.

Josephine Rosenthal fue vista como parte de una buena señal y fue trasladada a una capilla donde sería “adorada”, 8 meses después nació la hija de Josephine, a quién se nombró María Rosenthal.

Josephine falleció durante el parto, dejando sola a su hija. Tanto Josephine como María Rosenthal eran hermafrodita. Luego de algunos años, se confirmó esta condición en María, situación que provocó rechazo entre las personas que estaban alrededor de María.

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María Rosenthal pasó de ser vista como algo divino hacia algo repulsivo y demoníaco. Por lo que, durante su adolescencia, escribió un libro relatando los abusos y maltratos que sufría por parte de las monjas y los miembros de la institución en donde residia.

Los integrantes de la institución empezaron a temer por María, ya que, podría surgir una situación similar a la que surgió con ella y su madre, lo que acabaría con la creencia religiosa. Con ello se generó un plan en el que María sería asesinada a los 33 años, de modo que, al morir a la misma edad que Jesús la creencia religiosa se reforzaría.

María Rosenthal escuchó aquellos planes y decidió adelantarse, cortando su cuello y falleciendo. Después de esto los sacerdotes ordenaron a las monjas a desprender su cabeza, posteriormente, se embalsamó en una caja junto con una cruz y algunos escritos.

Este secreto permaneció oculto durante varias generaciones, hasta que en 1950 descubrieron la cabeza de María y los estudios revelaron que sus equilibrios hormonales eran únicos, siendo capaz de autofecundarse y dar a luz sin problema alguno.

El motivo por el cual se declaró que la cabeza de María estuviera endemoniada, fue que después de su muerte, algunas monjas del lugar afirmaron ver a María vagando por los pasillos y escuchar su llanto.

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