El tiempo es un maestro de ceremonias

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López Obrador reaparece tras salir del hospital por un cateterismo
EFE

El emperador Julio César dijo: alea iacta est, que quiere decir “la suerte está echada”.

Son muchos los alfiles que el presidente Andrés Manuel López Obrador prepara para 2024. Todos los votos suman, pero los que interesan son aquellos que acrecienten más.

Alguien dijo hace días que ni en la época del PRI se había visto semejante número de programas sociales a favor del tema electoral. Y bueno, aquí difiero de la expresión, porque si existe el número de pobres en todos los sentidos, quien generó esta economía tan desigual que hoy vivimos fue la ahora oposición.

Criticar es muy fácil, como aquellos que en algún momento reprueban un partido de futbol (sin saber las circunstancias que llevaron a conformar así un equipo) y no porque sea el mejor o no se cometan errores. No es porque no se pueda mejorar, pero cuando dicen “el horno lo dejaron sin bollos”, ¿cómo le hacemos?

Se olvidan las grandes licitaciones de automóviles, innecesarios para funcionarios, o aquellas concesiones que seguimos pagando, o la gala que hace el presidente al no recordarles cuánto seguimos pagando por el tristemente célebre Fobaproa.

En fin, la lista es larga, y los pobres son muchísimos. Claro, en este concierto de política, la piel de algunos servidores públicos y legisladores es muy delgada, y otros tantos piensan que se van a enriquecer.

Pero como bien lo dijo el presidente López Obrador, si se quieren hacer ricos, por este lado no es el camino. Y por el otro lado, levantan la mano otros que son bufones del sistema actual que, como dijo el maestro Carlos fuentes, son payasos continentales que defienden lo indefendible. Y de autocríticos, no tienen ni el más mínimo concepto.

Pitágoras dijo: “escucha, serás sabio. El comienzo de la sabiduría es el silencio”, pero otros, al contrario, gritan y ladran, que solo ellos se escuchan, como, por ejemplo, el diputado del PT, Gerardo Fernández Noroña.

La unidad del país no quiere decir aceptar la posición abyecta de uno u otro actor político; es tener propuestas sin demagogia, para sacar al país con sus carencias y sus riquezas.

Somos ricos en capital humano, en turismo, tenemos muchos recursos naturales, pero debe ser en igualdad de posiciones, es decir, el que trabaje que gane, y el que no trabaje que se prepare (ahí están las becas de Jóvenes Construyendo el futuro).

Veremos cuántos “peones” cumplen la encomienda que honrosamente les ha conferido el presidente Andrés Manuel, tanto de una curul como de una encomienda estatal.

Una curul es para sumar y no para denostar. Ahora resulta que son oposición los que antes estaban en el poder y se sienten ofendidos de sus propios resultados.

Ya reveremos cuánto queda del “renovado PRI”, pero me parece que será muy poco…

Y la justicia debe de seguir actuando más rápido. ¿Se han puesto a pensar el número de gobernadores que están en la cárcel y cuántos más deberían de estar?

Pero más que eso, nos preguntamos: ¿cuándo devolverán lo que malamente se llevaron?

El tiempo es el que seguirá susurrando quién tenía la razón y cuántos pobres dejarán de serlo con programas de apoyo reales y una política de educación a largo plazo.

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