Tenemos un Mundial de Futbol 2026 donde hasta ahora todos los países son ganadores, incluso los eliminados, por el extraordinario trabajo de los equipos y sobre todo de los porteros y la afición.
Se han visto claros apoyos del arbitraje a algunos equipos como Argentina, donde quien debió ganar fue el gran equipo de Cabo Verde, que, como muchos, salió a desafiar de tú a tú al campeón de la albiceleste, que sin el apoyo arbitral no hubiera ganado.
Vaya historia al revés del mundo, quedémonos con lo bueno y con la enseñanza de que siempre se puede salir adelante con trabajo, esfuerzo, sacrificio y educación, algo que entendemos bien en México y así lo demostramos en los momentos más acertados.
La política social no es patrimonio de unos cuantos ni de quien reparte programas sociales.
Por un lado, hay personas que viven el Mundial es sus casas, en las plazas públicas, y otras que perdieron todo y más en las guerras, en los conflictos absurdos, en un terrible terremoto.
En muchos casos se pudo haber evitado, en otros, la naturaleza habla y en comunión con la corruptela de las construcciones; en lugar de viviendas construidas, fueron tumbas y fosas a la gente más desprotegida, que por necesidad ubicaron ahí.
¿Historia conocida? ¿O algunas o varias obras hechas con el mismo parámetro en otros países, como trenes o aeropuertos?
Los pueblos siempre despiertan, y lo peor del caso es que los grandes avances no se ven, porque no existe una estrategia de comunicación social, al contrario, se empeñan en no difundir los datos duros y de éxito de los gobiernos.
No se puede desafiar el destino del pueblo, porque el buen juicio se pierde y la arrogancia gana, las matemáticas sociales comienzan no solo por el estómago, ya ahora por la salud y la seguridad; las cifras no engañan, el bienestar no es un botón que se pulsa con un mal discurso, no se puede dejar la responsabilidad en corruptos e incapaces, cada detalle por separado puede no decir mucho, pero al juntarlos es ahí cuando sale el verdadero problema.
Las redes sociales no solo distorsionan, en muchas ocasiones, el testimonio y testigo social es el juez más duro en las urnas.
Morena y los partidos no tomaron en cuenta el margen de estabilidad y estratificación, con políticas incluyentes y no separatistas, jamás lo visualizaron: un país con grandes programas educativos y tecnológicos.
Sí hay y hubo personas que en todas las áreas que lo han hecho con propuestas, y fácil de un plumazo borran años de avances mezclándolo con corruptelas anteriores o presentes.
La grandeza de este país no solo es su deuda externa, algunos funcionarios piensan y actúan como si el presupuesto fuera de ellos, y lejos de vivir en congruencia, vaya que denotan lo que realmente son y para qué llegaron, como algunos de los anteriores.
Hoy se forman nuevos partidos políticos gracias al INE, gracias por la “democracia” que le va a seguir constando una millonada al país, porque cada partido político le cuesta a cada mexicano una considerable cantidad de dinero que ojalá se usara para mejorar la educación y tener verdaderos doctos en la materia y no pusilánimes como Mario Delgado y otros más.
¿800 millones de pesos a la CNTE de Oaxaca? Wow, gracias Mario Delgado, gracias maestros. ¿Esa cantidad será sin pruebas?
El silencio podría ser un buen comienzo, porque hay gente que al hablar no sabe lo que debería de defender. De ser incapaz a ser malo hay una línea muy delgada.
Muchas políticas de izquierda en el mundo prefieren ser el rey de las cenizas antes de que vuelva a crecer un bosque. México se debe reinterpretar de nuevo, la política se debe autoanalizar y reconocer, dejar la política de grupos enfrentados, la división es un mal ingrediente.
No se puede seguir desviando el foco del problema, podemos demostrar la solución y tener políticas públicas sanas, soluciones en conjunto con nuestro querido socio comercial Estados Unidos; es vergonzoso que vengan a señalar lo que debemos y sabes hacer.
Urge fortalecer la relación bilateral y crear mecanismos de control y medición de resultados, tableros de control y avances en temas torales de interés común.
El radicalismo no es ni será la solución en México ni en el mundo. Morena no supo aprovechar esa preciosa oportunidad de pasar a la historia como la mejor fuerza política social del mundo. Su ingeniería social no fue correcta, se está desmontando una utopía.
Hoy más que nunca, sobrevivir mejor y mejorar el buen vivir, es juntándose la memoria colectiva y aprender de los errores, castigar la corrupción de fondo y la Presidenta lo sabe. Estamos a nada de ver grandes cambios de gabinete y de muchas estrategias de políticas públicas. No es bueno vaticinar.
El T-MEC es un gran ejemplo de lo terrible que fue una revisión anual,
si bien no se quitó, sí se puso en entredicho el tiempo a modo y merecido de que pasará cada año.
En esta ocasión me parece que Marcelo hizo un buen trabajo, pero el portafolio de pendientes con el que llegó a la mesa de negociación no era el más adecuado, y como prólogo, el asunto de Rocha Moya y más temas. De hecho, nos fue barato.
¿Cómo una empresa trasnacional invertiría en México, si en un año puede ser cooptada y más manipulada su inversión con el año y la terrible reforma jurídica?
Veamos cómo se soluciona la mal reforma y más temas que, lejos de ayudar a la mandataria federal, le hacen más complicada la solución de muchos temas.
Estoy seguro que lo sabe y lo sabe bien; en política, como en otros ambientes, los tiempos son primordiales. Estamos a tiempo de fundar la Quinta República, como un proyecto de gran nación y emular casos de éxito.
Charles de Gaulle gobernó un país con un proyecto estable y de periodo largo, con una inflexible determinación, con un sentido nacional y gran confianza en su país. Él decía que “la patria es una realidad eterna. El Estado es solo una forma de gobierno transitoria.
No se puede gobernar desde el extranjero (o fuera del centro del poder). El patriotismo no es odio, sino amor a su país. La grandeza de una nación se mide por su capacidad para resistir los desafíos”.
Por su parte, Felipe Stanhope de Chesterfield, estadista y ex Lord teniente de Irlanda, apuntó: “Nunca parezcas más sabio que la gente que está contigo. Guarda tu conocimiento como un reloj de bolsillo y mantenlo escondido. No lo saques para contar las horas, pero da la hora cuando te la pregunten”.
Pierre Mendès-France (1907-1982), político francés de izquierda, subrayó que “gobernar es elegir”.
No hay nada inmotivado para publicar algo por error u omisión, todo lo que en algún lugar sucede, es porque le puede beneficiar a alguien más.











