El peso del mando se debe ejercer – Carlos Bayo Martínez

Ángel de la Independencia
Ángel Metropolitano

La tolerancia debería ser cero ante el embate de una minoría y perjudicar a la mayoría.

Los maestros no dimensionan no solo el mal ejemplo a los alumnos, ni les importan los destrozos al patrimonio de la ciudad, ni los bloqueos a los principales lugares y vialidades de la capital.

La tolerancia manda un mal mensaje a los que delinquen y se saben impunes ante el vandalismo. La emblemática y hermosa avenida de Paseo de la Reforma se ha convertido el Paseo de la Vergüenza.

Es indisociable el propio acto de un delito marcado por la ley, que nada tiene que ver con el derecho a manifestarse y agredir a la propia policía que, lejos de imponerse, son objeto ya de burla para muchos manifestantes.

En cualquier sociedad al nivel o ámbito que sea, el descrédito es muy difícil de entender y enmendar. En ocasiones, algunos funcionarios no aptos para su propio ejercicio, hacen declaraciones que son válidas muy pocos minutos, ya que los hechos marcan otra realidad.

Hay esquemas habituales donde se niega todo, pero lo peligroso es que hay sistemas que crean malos funcionarios. Y eso precisamente es imperante evitar, el propio proyecto de la Cuarta Transformación no es así, ni jamás contempló tales prácticas que son nocivas para la sociedad.

Hoy, en política está de moda que muchos escriban libros, pero lo que redactan es su propio código penal, porque la historia es implacable –y el tiempo más– y aplica para todos.

Muchos están en modo “pánico político” y a la expectativa de lo que pueda pasar. No es justo que la presidenta Claudia Sheinbaum lleve la carga de la defensa sin que ella haya sido la responsable de muchos temas que debe defender por obvias razones y no por complicidad.

Hay una fábula del cuervo y el lobo (ambos animales muy listos). Uno es el dron que localiza a su presa y el lobo hace el trabajo de atacar a la presa, y así los cuervos y lobos conviven y sobreviven con sus propias capacidades y uniendo dos tremendas inteligencias.

México no es una sociedad pasiva ni es de piedra, al contrario, tenemos muchos ejemplos de éxito en todos los ámbitos y a nivel mundial.

Se debe recuperar saber decirlo, mencionar lo bueno y cambiar la imagen de narcopolíticos, porque generalizar no es bueno, ni todos están inmersos en esos ámbitos.

El ruido más insoportable será el silencio propio al final del pensamiento, y se dará cuando el mundo valore y vea que también México es resiliente.

Un Mundial de Futbol es un buen momento para demostrarle al planeta como siempre que México no solo es cultura, que tenemos el mejor servicio turístico del mundo y que los hechos nos respaldan con el aumento de visitantes cada año en todo el país.

Que Sinaloa es un gran estado, como Michoacán, Jalisco, Quintana Roo, Oaxaca, CDMX, Estado de México, las Baja Californias, Tlaxcala, Puebla, etc. Que urge una mejor difusión del acervo turístico y no volver a emplear a un Torruco de secretario de Turismo.

Que la lealtad fue quebrantada por muchos para servirse a sí mismos, pero hay gente –y muy capaz– en todos los ámbitos, en todas las secretarías de Estado de nuestro país.

El peso del mando se debe ejercer, en estos días el gobierno debe enfatizar y demostrar que, como decía el historiador alemán Karl Philipp Gottlieb von Clausewitz, “la guerra constituye, por tanto, un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad”.

El bien común “es el fin propio de la justicia legal, ya que el objetivo fundamental de la sociedad es procurar el bienestar integral de todos los miembros que la integran”, se asentó en la ponencia de la Filosofía del bien común, en la Universidad de Navarra en 1994.

“Estoy donde estoy –no donde quiero estar–, pero no voy a donde voy, sino a donde quiero ir”, apuntó el filósofo, escritor y catedrático (1932-2010) Carlos Llano Cifuentes, otro extraordinario mexicano.