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El legado de la poeta Olivia Zúñiga es rescatado en una exposición en Guadalajara

Una exposición inaugurada este sábado en Guadalajara, retoma la vida y el legado de la escritora, periodista y crítica de arte mexicana Olivia Zúñiga, quien fue colaboradora de artistas como Juan José Arreola y Matías Goeritz, pero cuya obra quedó olvidada en el tiempo.

El legado de la poeta fue aplastado por el devenir de los años pese a haber sido una destacada artista en el ámbito cultural de México, explicó a EFE Bárbara Lázara, su bisnieta y autora de la exposición “Olivia Zúñiga: sonora en el silencio”.

Parte de este olvido se debió a que la escritora, nacida en 1916, fue considerada como una mujer con “una vida escandalosa”, al hacerse un espacio que antes era reservado casi exclusivamente para los hombres, afirma Lázara.

“Fue una vida muy polémica, muy malentendida, ella vivía como cualquiera de nosotros hoy lo hacemos, pero eran principios del Siglo XX, aunque ella lo hacía desde la conciencia de que era posible crear, sí había una prohibición social. Es parte de lo sistémico de la misoginia”, dijo.

Zúñiga escribió numerosos poemas y novelas, fue periodista y crítica de arte para revistas y periódicos de relevancia nacional y publicó cinco libros entre ellos “Amante imaginado” editado en 1947 y “Retrato de una niña triste”, Premio Jalisco de Novela en 1951.

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A lo largo de su vida fue colaboradora de Mathias Goeritz, de quien realizó una biografía, y de Juan José Arreola, quien editó su último libro “La muerte es una ciudad distinta” en 1959, como parte de su colección “Los cuadernos del unicornio”.

Tras más de una década de búsqueda entre los archivos familiares, los amigos que aún sobrevivían y en librerías de viejo, Lázara pudo localizar un par de ejemplares de sus libros además de rescatar fotografías y datos de la vida de Zúñiga que reunió en la exposición.

“Era una mujer brillante, con una modernidad y una mentalidad contemporánea, no era adelantada a su época, sino que estaba en el tiempo. Decidió escribir pese a que era autodidacta, huérfana y mujer”, aseguró.

“Olivia Zúñiga: sonora en el silencio” muestra un centenar de piezas que formaron parte de su archivo personal, entre escritos, cartas y recortes, retratos además de arte objeto y una videoinstalación, que permanecerán en el Museo Cabañas hasta el 12 de agosto.

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