Más

Suscribirse

Redes Sociales

El fin de la era de “El Tata”

Para muchos, era “El Tata”, el general Lázaro Cárdenas del Río, que tanto bien le hizo a México, desde los apoyos a las grandes migraciones, y no tanto por el número de personas, sino por la calidad de gente que llegó a nuestro país a trabajar de sol a sol, honestamente, a fundar escuelas y ser parte de una sociedad llena de esperanzas por salir adelante. 

En México, ya su país, ejemplos hay muchísimos, algunos de ellos son la colonia española y libanesa, entre muchas otras, gente que se estableció en todo el país.

Fue una era de grandes retos, como la expropiación petrolera y dar facilidades para los exiliados que llegaron y otros que vinieron posteriormente.

“El Tata”, en su estado natal, Michoacán, dejó prosperidad y armonía.

Su legado continuó con otro luchador social, su hijo, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, y su nieto Lázaro Cárdenas Batel, éste último también un político de un estilo amable y prudente, que no tuvo ni por mucho los problemas que sus predecesores dejarían, de pena y vergüenza en su actuación, llenos de eventos lamentables y de dejar un estado tan maravilloso en manos de grupos ajenos al bien común de la propia entidad.

Significativo es el hecho que el ingeniero se haya sumado a un movimiento de cierta crítica a nuestro presidente López Obrador. Y de manera casi inmediata saliera del mismo, rectificando su posición de no seguirle el juego a los que formaban ese grupo antagónico al mandatario federal.

Muchos dirán y están diciendo que es una forma de decirle al cardenismo “se acabó, lo qué pasó ya fue”.

Es una manera de otra “bola ensalivada” del maestro de la política en nuestro país, de empezar a colocar nuevas piezas en el tablero de control, un grupo de gran fuerza y capacidad –el Grupo Tabasco–, en donde nuestro Presidente está en casa y sabe elogiar a todos. Lo bueno no sólo está en Tabasco.

Es evidente el trabajo que hace el secretario de Gobernación, quien no obedece a ningún interés de nadie, solamente al de un México democrático. Y seguro el que elija el pueblo será palomeado por los vecinos del norte.

Como lo hemos anotado en esta columna, el trabajo político está empezando a ponerse cada vez más efervescente, y la oposición no presenta a ningún candidato o candidata de nivel político, que tal vez en su afán de sacar la cabeza no se ponen de acuerdo ni se pueden imponer por su propia naturaleza y antagonismo de su origen. 

Toda contra natura paga factura, y no se puede mezclar el agua con el aceite. Aquí cada quien que ocupe su lugar de quién es el agua y quién es el aceite.

Porque nadie de la oposición nace de una verdadera lucha social, con lo que el propio movimiento de Morena es su propia oposición. Y además de los escándalos de Segalmex u otros, serán una materia que deben resolver… y se está resolviendo, porque nuestro Presidente no es tapadera de nadie.

No dejemos de ver los tejidos finos en los estados que son clave en la siguiente elección presidencial: Estado de México, Coahuila, Ciudad de México, Veracruz, etcétera.

La responsabilidad de los funcionarios es muy grande, y así como hay muy buenos gobernadores y gobernadoras, hay algunos que tendrán que caminar por la tabla de la justicia; como ejemplo, los que ya lo hicieron, y los que faltan.

Y si no, que vean Veracruz y otras entidades más… <<

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *