El adagio “si no puedes con tu enemigo, únete a él” parece irse materializando en Israel de cara a sus próximos comicios; aunque con la variable de que la unión sirva para derrotar a un contrario mucho más fuerte, como es el caso del primer ministro Benjamín Netanyahu; en tal sentido, las elecciones que se celebrarán en los próximos meses han erigido una alianza opositora singular.
Al respecto, la coalición contra Netanyahu está conformada por el exprimer ministro de Israel Naftali Bennet y el líder opositor Yair Lapid, que concurren bajo el nombre de Juntos; no obstante, cabe recordar que esta reunión ya ha logrado desplazar al apodado “Bibi” del poder en 2021.
Sin embargo, las disputas dentro de los partidos unificados hicieron imposibles el consenso que concluyó con la convocatoria de nuevas elecciones en 2022; en tal sentido, lo paradójico fue que, en esa nueva justa electoral, Netanyahu recuperó el poder que Bennet y Lapid piensan competir y arrebatar por segunda vez.
Aunque Netanyahu enfrenta cargos de soborno, fraude, abuso de confianza, robo y malversación de fondos públicos para la compra de alimentos –también su esposa está acusada del robo de 100 mil dólares de fondos públicos– continúa siendo un jugador importante en la competencia hacia una nueva temporada en el poder.
TENSIÓN EN TODOS LADOS
El alto al fuego que se mantiene alterado por ataques tanto de Irán como de Estados Unidos parece brindar a Netanyahu la fuerza necesaria para seguir en carrera; pues su liderazgo no ha sido mermado, según la reciente encuesta realizada por “Zman Yisrael”, la edición en hebreo del periódico “Times of Israel”, reveló que el partido político Likud de “Bibi” sería el triunfador.
Mientras la pugna interna se desarrolla, el ejército de Tel Aviv se mantiene en tensión con los miembros de Hezbolá, quienes rechazaron la reciente propuesta de alto al fuego; en tal sentido, su líder, Naim Kassem, en una declaración leída por televisión, calificó las negociaciones de “absurdas, humillantes e insultantes” y afirmó que la petición de que sus combatientes “abandonen el sur del Líbano bajo fuego” significaría “rendición, derrota y la consecución de los objetivos del enemigo”.
Por su parte, el teniente general Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor del ejército israelí, reconoció que el conflicto en curso está generando tensiones en las ciudades del norte de Israel, que viven bajo la amenaza de los ataques de los libaneses; asimismo, resaltó que las operaciones de Israel en Irán y Líbano han creado “una nueva realidad de seguridad tras debilitar a sus adversarios a niveles sin precedentes”.
Sin embargo, las noticias favorables para Tel Aviv, son complejas para Washington porque el gobierno de Irán manifestó que cualquier tregua duradera debe extenderse al Líbano; al respecto, algunos analistas consideraron que la excusa del incluir a Hezbolá como condición es una artimaña de Teherán que, mientras más tiempo pase, podrá presionar mejor a la administración Trump.
Además, desde la Casa Blanca, el presidente estadounidense declaró que “Estados Unidos no necesita un acuerdo con Irán para obtener su uranio enriquecido”; también, manifestó que el poderío iraní no podría detenerlos; aunque destacó que “no hay necesidad de eso”, pues “el uranio enriquecido está enterrado”; no obstante, afirmó que si el ejército iraní asesinara algún soldado de su escuadra no dudaría en entrar nuevamente en combate.
LA HABILIDAD DE “BIBI”
Desde el 8 de abril, en que se firmó el alto al fuego, los últimos ataques por parte de Irán han sido sobre Bahréin y Kuwait –este último dejó un muerto y 63 heridos–, y los de Estados Unidos en el mar, donde inutilizaron un petrolero que intentaba romper el bloqueo de la Casa Blanca sobre el estrecho de Ormuz –adicionalmente, afirmaron haber repelido ataques iraníes y haber atacado objetivos en la isla iraní de Qeshm.
Para diversos analistas, Netanyahu aprovechó “hábilmente” las anteriores declaraciones de Trump y advirtió que Teherán “está jugando con fuego” –en alusión a los ataques a Kuwait– y que Estados Unidos podría ordenar un “regreso a la acción militar a gran escala si fracasan las negociaciones”.
También, afirmó: “Es decisión de Trump: Israel está preparado y las fuerzas estadounidenses desplegadas también”; criticó a los líderes europeos porque “complacen a las minorías islámicas radicales en sus propios países es vergonzosa”; y sentenció: “Saben que también los estamos protegiendo (atacando a Irán), pero no tienen el valor de defender lo correcto, lo que salvará a nuestra civilización de estos bárbaros”.
Respecto a la necesidad del primer ministro israelí por demostrar que sus campañas contra Hamás, Hezbolá e Irán han dado resultados de cara a las elecciones, Andrew Roth, corresponsal de asuntos internacionales del diario inglés The Guardian, consideró: “Si se pretende alcanzar un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, este deberá superar un obstáculo conocido: Benjamín Netanyahu. Las operaciones militares de Israel en el Líbano se han convertido en un punto conflictivo en las negociaciones para una posible apertura del estrecho de Ormuz, poniendo a prueba una vez más la frágil alianza entre Donald Trump y Netanyahu”.
“La otra incógnita sigue siendo Irán. El gobierno ha mantenido un control absoluto sobre el 20 por ciento del comercio mundial de petróleo al cerrar el estrecho de Ormuz, apostando a que las dificultades económicas influirían en las negociaciones con Estados Unidos. Sin embargo, el bloqueo estadounidense también ha paralizado la economía iraní, amenazando la viabilidad a largo plazo de su industria petrolera y la propia fuente de financiación del régimen”, añadió Roth.
“Queda por ver si las operaciones militares israelíes en Líbano –el principal argumento de Netanyahu en las negociaciones– seguirán siendo una línea roja para Irán. Otros incentivos, como el descongelamiento de los activos iraníes, podrían hacer el acuerdo más atractivo para Irán. Sin embargo, Trump, quien criticó duramente a Barack Obama por aprobar la liberación de activos congelados en el marco de su acuerdo nuclear con Irán, se muestra reacio a hacer lo mismo”, puntualizó.











