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El debilitado PS francés busca superar su crisis reivindicando la izquierda

El debilitado Partido Socialista (PS) francés cerró este domingo su 80 congreso en Marsella reivindicando su papel como “antorcha” de la izquierda en Francia, pero con una estrategia de comunión con otras fuerzas de su bando frente al avance liberal y de la extrema derecha.

La hoja de ruta de la familia socialista -que en la práctica asienta, al menos a medio plazo, la alianza legislativa NUPES con La Francia Insumisa, los ecologistas y los comunistas- fue detallada por el primer secretario del partido, Olivier Faure, cuyo liderazgo salió reforzado de este congreso tras varias semanas de amargas batallas internas.

“Los franceses comprendieron hace tiempo que la unión de los ecologistas y de la izquierda era una necesidad”, sostuvo Faure en su discurso de clausura del congreso, recordando que la extrema derecha ha logrado sustituir a la izquierda en las últimas elecciones presidenciales.

Frente a ese desplazamiento, que ha dejado sobre todo mal parado al socialismo francés como alternativa natural al liberalismo, Faure reivindicó un PS inequívocamente a la izquierda, defensor de los derechos sociales, del estado del bienestar, del feminismo y del ecologismo, entre otros valores.

“Con el acuerdo de la NUPES, por primera vez en cinco años, los franceses nos han podido situar con certeza”, proclamó el primer secretario socialista, para quien no se adelanta nada construyendo “izquierdas irreconciliables”.

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UN ACUERDO PARA DEJAR ATRÁS LA GRAVE CRISIS INTERNA

Pese a que Faure buscó dar un tono optimista y esperanzador a su discurso, no escondió las horas bajas que atraviesa el bloque, que en tan solo cinco años pasó de dejar el Elíseo con François Hollande (2012-2017) a obtener un irrisorio 1,74 % de votos con la candidatura presidencial de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, en 2022.

“Este congreso era necesario”, admitió, tendiendo una mano a otros dirigentes socialistas que, en las últimas semanas, había cuestionado intensamente su liderazgo.

La víspera, casi contra pronóstico, los intentos de unir al partido habían cristalizado un acuerdo que validaba la reelección de Faure como primer secretario, pero con una dirección que integraría a dos primeros secretarios delegados para alinear las distintas corrientes internas.

Estas posiciones las ocuparán Johanna Rolland, alcaldesa de Nantes, y Nicolas Mayer-Rossignol, alcalde de Ruan y principal rival de Faure en estas últimas semanas, mientras que Hélène Geoffroy, alcaldesa de Vaulx-en-Velin que también se había presentado como alternativa a liderar el PS, será la presidenta del Consejo Nacional del partido.

Los enfrentamientos internos, más que una batalla personal o ideológica, escondían sobre todo diferencias importantes de estrategia.

Faure es el gran impulsor, desde el lado socialista, de la inédita coalición de fuerzas de izquierda NUPES, que aglutinó para las elecciones legislativas de 2022 tanto al PS como a La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, a los ecologistas de EELV y al Partido Comunista francés.

Esa unión logró la segunda posición en los comicios legislativos de junio pasado, con un total de 151 diputados, solo por detrás del bloque gubernamental de Emmanuel Macron, que perdió la mayoría absoluta.

El bando del primer secretario defendió esa alianza como la única herramienta posible para evitar que el bloque socialista pasase a ocupar una posición casi irrelevante en la vida política, a la vista de los penosos resultados de las presidenciales que habían tenido lugar solo unos meses antes.

Esa estrategia de acercamiento a la pujante izquierda radical, sin embargo, supuso también, para los analistas, dar la espalda a un viejo PS más “de Estado” y cercano al centro.

Frente a esto, Faure prometió que su bloque seguirá siendo siempre “el Partido Socialista”, sin someterse o desaparecer en ningún otro, y se mostró confiado en que todas las corrientes divergentes van a saber colaborar.

“Los periodistas vienen regularmente a asistir a nuestro entierro y, cada vez, felizmente, les decepcionamos”, celebró el primer secretario.

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