Detección oportuna de mielofibrosis incide en calidad de vida del paciente

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Fotografía | Pixabay

Detectar y diagnosticar a tiempo la mielofibrosis, un tipo de cáncer en la sangre y médula ósea, es clave para mantener la calidad de los pacientes, refirieron este jueves especialistas mexicanos.

«Este tipo de cáncer se desarrolla lentamente y puede ser silencioso por años, lo que provoca que la enfermedad progrese de manera grave y afecte la calidad de vida de las personas», señaló en conferencia de prensa el hematólogo José Luis Álvarez.

Explicó que la mielofibrosis es un tipo de cáncer agresivo, ya que el tejido blando de la médula es reemplazado por tejido cicatrizante, lo que disminuye la producción de los glóbulos rojos, blancos y de plaquetas.

De acuerdo con el experto, este tipo de cáncer tiene una incidencia a nivel mundial de 1,5 casos por cada 100.000 habitantes, por lo cual es considerada una enfermedad rara y se presenta mayormente en personas de entre 50 y 80 años de edad.

Detalló que por lo general se desarrolla lentamente y por ello muchas personas pueden vivir sin síntomas durante muchos años. Otras, sin embargo, pueden empeorar en forma progresiva y requerir tratamiento.

Explicó que es solo cuando la enfermedad está avanzada que las personas pueden presentar síntomas y signos como el aumento de tamaño del bazo (esplenomegalia) que puede causar molestias abdominales, sensación de llenura, falta de apetito y anorexia y esto a su vez provocar una pérdida de peso, anemia, fatiga, piel pálida, entre otros.

DIAGNÓSTICO ES EL RETO

Para el también hematólogo Raúl Martínez, que la mielofibrosis sea una enfermedad rara incide de manera importante en el retraso del diagnóstico, el cual puede llevar 12 meses desde el primer síntoma hasta que el paciente llega al tercer nivel de atención.

«Necesitamos echar mano de muchas pruebas. Es fundamental contar con personas capacitadas, hepatólogos expertos, que puedan aportar en el diagnóstico de los pacientes», apuntó.

Por eso, dijo, el principal reto es el diagnóstico «la ruta puede tardar hasta 12 meses desde el primer síntoma hasta que llega al tercer nivel de atención, esto va a incidir en la supervivencia de quien la padece«.

Asimismo, expresó que en algunas instituciones públicas, con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), no existe acceso directo a tratamientos innovadores.

«Tenemos que trabajar con las mejores terapias disponibles que, si bien no son malas, tienen respuestas que no son duraderas, por ello uno de los retos principales es acceso a las terapias», insistió.

En relación con el diagnóstico, los expertos recomiendan realizar una biopsia de médula ósea para el diagnóstico de esta enfermedad, además de buscar la presencia de mutaciones, con el fin de brindar un tratamiento personalizado a los pacientes que permita mejorar su calidad de vida.

Dado que los pacientes con mielofibrosis avanzada no son candidatos a trasplante de médula ósea (o células hematopoyéticas), por edad avanzada o por falta de un donador compatible, el tratamiento actual recomendado son las terapias dirigidas, que ayuden a reducir el tamaño del bazo y ataquen la mutación genética que provoca la enfermedad.

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EFE

RCR

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