La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) emitió una alerta sanitaria por la falsificación de Ozempic (semaglutida), un medicamento utilizado para el tratamiento de diabetes tipo 2 y ampliamente demandado por sus efectos relacionados con la pérdida de peso.
La Secretaría de Salud del estado de Querétaro (SESA) informó que la alerta se deriva de un análisis técnico-documental realizado con información proporcionada por la empresa importadora Novo Nordisk México, S.A. de C.V., que detectó irregularidades en un lote del medicamento distribuido en territorio nacional.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, el producto falsificado corresponde a Ozempic 0.25 mg–0.5 mg/dosis (semaglutida), solución inyectable en pluma precargada, identificado con el número de lote PP5K617 y fecha de caducidad 08/2026.
La principal anomalía detectada es que la pluma precargada no coincide con el diseño original FLEXTOUCH de Novo Nordisk, lo que representa un riesgo para la salud debido a que se desconoce el origen del producto, así como sus condiciones de fabricación, almacenamiento, distribución y transporte.
COFEPRIS advirtió que no existe certeza sobre las sustancias utilizadas en la elaboración del medicamento falsificado, por lo que no se puede garantizar su seguridad, calidad ni eficacia. Además, existe el riesgo de que el producto esté contaminado, adulterado o alterado.
La autoridad sanitaria recordó que Ozempic requiere receta médica para su compra, por lo que su uso sin supervisión profesional puede representar un peligro para los consumidores.
Entre las recomendaciones emitidas, COFEPRIS pidió a la población revisar cuidadosamente el empaque y verificar que el número de lote y fecha de caducidad coincidan. También recomendó no adquirir ni utilizar productos del lote PP5K617 con caducidad 08/2026 si presentan diferencias en la pluma precargada.
En caso de haber utilizado el medicamento con estas características, las autoridades recomendaron suspender inmediatamente su uso y acudir con un profesional de la salud para una valoración médica.
Asimismo, farmacias y distribuidores deben inmovilizar cualquier producto sospechoso y denunciar su comercialización ante las autoridades sanitarias correspondientes.











