La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, firmó el documento “Nuestro Compromiso”, impulsado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), con el objetivo de fortalecer la protección de personas refugiadas y en situación de movilidad que han decidido permanecer en la capital.
Durante la reunión celebrada en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Brugada estuvo acompañada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih, con quien abordó las acciones implementadas en la Ciudad de México para atender a quienes buscan protección y mejores condiciones de vida.
La mandataria capitalina destacó que la Ciudad de México ha recibido históricamente a personas que han tenido que abandonar sus lugares de origen por distintos motivos, por lo que reiteró el compromiso de su administración con la atención humanitaria.
Brugada señaló que al inicio de su gobierno había alrededor de 5 mil personas migrantes viviendo en las calles de la capital, situación que llevó a implementar medidas para mejorar sus condiciones.
Entre las acciones emprendidas mencionó la habilitación de albergues dignos, el acompañamiento a las personas en movilidad y el acceso a servicios y derechos en la Ciudad de México.
La firma de “Nuestro Compromiso” busca reforzar la participación de gobiernos, instituciones y organizaciones en la protección de personas que huyen de la guerra, la violencia y la persecución.
Por su parte, Barham Salih reconoció las acciones que históricamente ha realizado la Ciudad de México en favor de las personas refugiadas y destacó la importancia de mantener políticas de protección y solidaridad.
El Alto Comisionado también invitó a Clara Brugada a participar en una reunión internacional que se realizará del 6 al 8 de diciembre en Ginebra, donde se abordarán temas relacionados con personas refugiadas y política migratoria.
El documento firmado establece el compromiso de impulsar acciones conjuntas entre gobiernos, instituciones internacionales, organizaciones sociales, empresas y comunidades para garantizar protección y acompañamiento a quienes se ven obligados a abandonar sus hogares.
Con esta adhesión, el Gobierno de la Ciudad de México reafirmó su política de atención a personas refugiadas y en situación de movilidad, así como su intención de fortalecer los mecanismos de apoyo para quienes deciden permanecer en la capital.











