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Brasil pone en operación el segundo de los cinco submarinos que construye en el país

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La Marina de Brasil puso en operación el segundo de los cinco submarinos construidos en el país en el marco de un acuerdo de cooperación militar con Francia y que incluye el desarrollo de un sumergible con propulsión nuclear.

El nuevo submarino, el Humaitá (S-41), con 72 metros de eslora y capacidad para alcanzar una velocidad de 37 kilómetros por hora y una profundidad de 350 metros, fue incorporado oficialmente a la flota en una ceremonia en el Complejo Naval de Itaguaí, en el litoral sur de Río de Janeiro.

El Humaitá tiene una autonomía de 12.000 kilómetros y de hasta cinco días bajo el agua, capacidad para 35 tripulantes, cuenta con seis tubos de torpedos de 21 pulgadas y depósitos para cargar hasta 18 torpedos F21 y/o misiles SM39 Sub Exocet y minas submarinas.

El sumergible fue botado al mar en diciembre de 2022 y desde entonces fue sometido a pruebas de sumersión dinámica y en grandes profundidades.

El Humaitá es el segundo de los cuatro submarinos convencionales con propulsión a diesel y eléctrica construidos gracias al acuerdo de transferencia de tecnología que Brasil firmó en 2008 con Francia.

El primero fue el Riachuelo, que está en operación desde septiembre de 2022; el tercero y cuarto, que están en construcción serán entregados en 2024 y 2025, según el cronograma del proyecto.

El acuerdo prevé la construcción de un quinto sumergible, pero con propulsión nuclear, que se llamará Álvaro Alberto (SN-BR), aún está en fase de desarrollo y previsiblemente se botará en 2024.

El ministro de Defensa, José Mucio, dijo que el nuevo submarino amplía y fortalece el poder naval de Brasil y también eleva la proyección del país “como un actor cada vez más importante en el escenario internacional”.

El titular de Defensa agregó que el proyecto no concluirá con la la entrega de los cinco primeros submarinos, ya que Brasil “hará todo a su alcance para mantener esa línea de producción activa”.

El contrato de cooperación que Brasil firmó con los astilleros estatales franceses DCNS exigió una inversión por 7.287 millones de dólares y también permitió la construcción de un complejo de infraestructura industrial y una base de apoyo a las operaciones de los submarinos en Itaguaí.

Cuando el submarino nuclear sea botado, Brasil pasará a integrar el exclusivo grupo que domina la tecnología de la propulsión nuclear para sumergibles, del que solo forman parte China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia. EFE

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