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Boric acota su reforma de gabinete, blinda al núcleo duro y salva a polémico ministro

El presidente chileno, Gabriel Boric, realizó una modificación acotada de su gabinete de ministros, un guiño hacia la oposición con el que blindó a su núcleo duro y del que salvó al Ministerio de Vivienda, apuntado desde hace semanas por un escándalo de presuntas irregularidades con fundaciones privadas conocido como “Caso Convenio”.

Boric sustituyó al ya exministro de Educación, Marco Antonio Ávila, uno de los esperados en la lista, esquivó por la mínima el inicio de un juicio político y tiene a los profesores al borde de un paro indefinido. En su lugar nombró a Nicolás Cataldo, hasta ahora subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo y uno de los nombres fuertes del Partido Comunista, que por primera vez en su historia estará a cargo de este ministerio, uno de los que tiene más presupuesto.

“Es una responsabilidad que asumo con la mayor de las urgencias porque estamos atravesando un escenario complejo: la reactivación y recuperación del aprendizaje es parte de la agenda principal de nuestro Gobierno”, señaló Cataldo.

La nueva ministra de Cultura, la actriz independiente Carolina Arredondo, fue uno de los nombramientos más sorpresivos porque asume a menos de un mes para el 50° aniversario del golpe militar contra Salvador Allende, una conmemoración que depende de su cartera. El extitular, Jaime de Aguirre, nombrado hace solo seis meses, estaba en el punto de mira luego de rechazar que Chile fuese el país invitado de honor de la edición 2025 de la Feria del Libro de Frankfurt, la más importante del sector a nivel mundial.

“Hay un intento por retomar el control de la agenda en dos ministerios que le han dado dolores de cabeza a Boric: Educación y Cultura”, señaló a EFE el politólogo del Instituto de Estudios de la Sociedad, Rodrigo Pérez de Arce.

Además también sustituyó a la ya exministra de Minería, Marcela Hernando, por Aurora Williams, quien fue exministra de esta cartera en el segundo gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet (2014-2018), y colocó en el ministerio de Bienes Nacionales a la periodista y exdiputada Marcela Sandoval, en sustitución de Javiera Toro, que reemplazará al recién destituido Giorgio Jackson, mano derecha del presidente, en Desarrollo Social.

La renuncia el viernes de Jackson, apuntado por ser fundador y uno de los principales líderes de Revolución Democráctica (RD), el principal partido que se ha visto implicado en las supuestas irregularidades en el traspaso de fondos públicos a fundaciones privadas, no fue “suficiente” para la oposición, que mantuvo la presión para que el presidente realizara una cirugía profunda de su Ejecutivo.

EL MINISTRO DE VIVIENDA SE SALVA

La polémica le costó a RD un ministerio, por lo que quedó a cargo de una sola cartera -Bienes Nacionales-, de poca relevancia, a pesar de ser una de las fuerzas más importantes del Frente Amplio, la coalición de Boric: “Obviamente, para nosotros es una merma respecto de la posición que teníamos, pero nuestra lealtad al Gobierno no depende de la posición relativa en el gabinete”, señaló el presidente del partido, Juan Ignacio Latorre.

“Este cambio de gabinete tenía como propósito sacar a RD de la primera línea gubernamental, es quien sale perdiendo por la exposición mediática que ha tenido el partido y el daño que ha generado como marca, tributando negativamente al prestigio del Ejecutivo”, indicó a EFE el politólogo de la Universidad Diego Portales Rodrigo Espinoza.

Contra todas las expectativas de la oposición, Boric decidió mantener al ministro de Vivienda, Carlos Montes, una de las figuras históricas del Partido Socialista, que ha logrado mantener intactos sus cuatro ministerios. Aunque el “Caso Convenios” se destapó por un caso que atañe a su cartera y la derecha presionó por su renuncia, Boric ha decidido mantenerlo en el cargo.

Otra de las fuerzas que salió reforzada de los ajustes ministeriales fue el Partido Comunista (PC), que sumó un ministro más al gabinete, con un total de tres (los mismos que Convergencia Social, donde milita el presidente): “El PC terminó siendo favorecido con una cartera que había pedido cuando el Gobierno ganó las elecciones”, agregó Espinoza.

A diferencia del cambio ministerial anterior, en el que el consejo de ministros perdió a varias mujeres y pasó de ser integrado por 14 ministras y 10 ministros a quedar con 13 ministros y 11 ministras, con esta tercera modificación las mujeres recuperan la mayoría, serán 13 y 11 hombres.

DESTRABAR LAS NEGOCIACIONES

A pesar de las presiones de la derecha para que Boric interviniera en su gabinete, sus movimientos no han dejado contenta a la oposición, que los considera poco profundos y “cosméticos”.

“Cambian nombres, pero no hay cambios de conducción”, criticó el senador y presidente de Renovación Nacional Francisco Chahuán. Su homólogo de la conservadora Unión Demócrata Independiente, Javier Macaya, se sumó a los cuestionamientos y señaló que “es más de lo mismo, para zafar de los problemas y no un cambio de rumbo para enfrentarlos”.

Para mañana, el propio Boric ha convocado un encuentro con la coalición de derecha para retomar las negociaciones sobre las principales reformas del Gobierno -la tributaria y de pensiones- hasta ahora bloqueadas por la oposición por la permanencia de Jackson en el Gobierno, pero no hay certezas de que los ajustes permitan destrabar las tensiones y avanzar en los acuerdos.

“Me hubiese gustado que este cambio de gabinete se diera en un clima político distinto, sin esa crispación tan protagonista de los últimos días”, dijo Boric durante su discurso de cambio de gabinete.

El presidente emplazó a “enfrentar respetuosamente las diferencias y encontrar los puntos en común” con la vista puesta en la larga negociación que le queda por delante, ahora con nuevos integrantes en su equipo. EFE

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