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Bolivia destina 24,6 millones de dólares para revertir efectos de la sequía e incendios

Fuente: Unsplash
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Bolivia destinará 127 millones de bolivianos (24,6 millones de dólares) para la recuperación de las comunidades afectadas por la sequía y los incendios forestales que afectaron al país en 2023, informó el viceministro de Desarrollo Agropecuario, Álvaro Mollinedo.

El viceministro detalló que esos recursos serán “para todos los municipios que han sido afectados por sequía y por diferentes desastres naturales”, unos 235 de los más de 300 en los nueve departamentos del país.

Las regiones que el año pasado sufrieron la sequía fueron Oruro, Potosí, La Paz, Cochabamba y Chuquisaca, declarados en desastre o emergencia, mientras que también resultaron afectados el chaco de Santa Cruz y algunas zonas del departamento de Beni, en la Amazonía.

Mollinedo dijo que el apoyo económico beneficiará a unas 154.000 familias dedicadas a la producción agrícola afectadas por la sequía y que también se les entregará semillas y fertilizantes para la recuperación de sus cultivos.

Asimismo se destinarán 50 millones de bolivianos (7,2 millones de dólares) “para apoyar a 110 comunidades” abocadas a la producción agropecuaria con insumos para el ganado, desparacitación y vitaminas, entre otros, indicó.

El apoyo gubernamental también prevé la entrega de agua en camiones cisterna, instalación de bebederos y “cosecha de agua” de lluvia en las zonas afectadas y sin servicio potable.

Mollinedo dijo que Oruro fue una de las regiones más lastimadas por la falta de lluvias y que afectó al ganado camélido, por lo que hace poco se hizo la entrega de forraje y otros alimentos para los animales.

Seguridad alimentaria

El viceministro también dijo que por los incendios forestales o chaqueos, una práctica de quema de cultivos para habitarlos para la etapa de siembra, se perdieron varias parcelas de café, cacao y cítricos, por lo que el programa de apoyo prevé la entrega de plantines.

Pese a esas afectaciones, Mollinedo dijo que “no va a haber ninguna afectación a la seguridad alimentaria” del país, puesto que los daños de los cultivos fueron parciales y no totales.

Bolivia afrontó en 2023 una de las sequías más agudas de los últimos años, que afectó la producción agrícola y el ganado en varias regiones del país.

La falta de lluvias también puso en duda el abastecimiento de agua para el consumo humano y el descenso del nivel de las represas en algunas ciudades.

El año pasado también se reportó el descenso del nivel del Titicaca, el lago navegable más alto del mundo que Bolivia comparte con Perú, por la falta de precipitaciones y el descenso de caudal de sus afluentes.

La falta de lluvias y el calentamiento global también aceleró el proceso de derretimiento de los glaciares bolivianos en la cordillera de los Andes. EFE

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